En noviembre de 2013 os comentamos que Volkswagen estaba desarrollando una versión radical del XL.
El XL1 es un modelo híbrido que la marca promociona como el coche del litro a los 100 km (consumo de 0,9 l/100 km) o el automóvil fabricado en serie que menos consume del mundo. Ahora llega la hora de rentabilizar no sólo sus brillantes consumos sino sus esculturales y aerodinámicas líneas con un modelo radical con más potencia.
El sistema híbrido enchufable del que dispone el modelo normal está compuesto por un motor TDI bicilíndrico (35 kW / 48 CV), un motor eléctrico (20 kW / 27 CV), un cambio automático de 7 velocidades de doble embrague (DSG) y una batería de iones de litio (capacidad: 5,5 kWh).
En el XL1 Sport, Volkswagen monta un motor V2 de origen Ducati, el mismo (más o menos) que se monta en la Ducati 1199 Superleggera.
El bicilíndrico diésel se ha reemplazado por el motor dos cilindros (V2) más potente del mundo que cuenta con 1,2 litros y 200 cv que puede revolucionarse hasta las 11.000 vueltas.
El XL Sport asocia este motor de origen Ducati a una caja de cambios intermedia de nuevo desarrollo unida a la conocida transmisión de doble embrague DSG7.
Según la marca, el VW XL1 puede acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 270 km/h.
A pesar de que comparte los mismos fundamentos básicos con la producción limitada el modelo sigue fabricándose con materiales como el polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP).


















