El sonido híbrido de los nuevos motores turbo de la Fórmula 1 ha sido uno de los aspectos que mayor controversia ha causado, tanto en la pretemporada como en el primer encuentro de la misma que tuvo lugar el pasado fin de semana en el Gran Premio de Australia en Albert Park.
Las nuevas regulaciones que obligan a las escuderías a equipar motores de 1,6 litros fueron implementadas por la FIA con vistas a avanzar hacia tecnologías más respetuosas con el medio ambiente, sin embargo, parecen haber acabado con la gracia un deporte que nos ponía de punta los pelos con las impresionantes y sonoras pasadas a toda velocidad en los circuitos.
El rugido familiar de los V8 y los V10 ha pasado a un pequeño maullido que parece más aproximarse al sonido de una aspiradora que al de un coche de alta competición.
Hoy os traemos la que quizá sea la comparación de sonidos más reveladora. Mismo sector, mismo circuito pero con un año de diferencia… ¿Con cuál os quedáis?