Lewis Hamilton no se ha callado. Con casi 400 Grandes Premios, más de 100 victorias y habiendo atravesado diferentes generaciones de monoplazas y de regulaciones, el heptacampeón del mundo no entiende las normas actuales de la Fórmula 1. Con tantas vueltas y experiencia a sus espaldas. Al piloto de Ferrari le han bastado unos días de test en Barcelona y una mañana en Baréin para darse cuenta de la extrema complejidad de la nueva era del Gran Circo. “Las nuevas reglas son tan ridículamente complejas que nos las explicaron en una reunión hace unos días… Y casi que necesitas un título de grado para entenderlas del todo. Ninguno de los fans va a comprenderlas, ahora mismo rodamos más lentos que F2″, ha expresado.
Hamilton ha sido el primer piloto en comparecer ante los medios en Baréin. En sus respuestas a Sky Sports tras haber completado la sesión matutina, ha confesado divertirse con esta nueva generación de monoplazas: «Creo que es demasiado pronto para decirlo con certeza. Quiero decir, el coche nuevo en general tiene mucha menos carga aerodinámica. En Barcelona no se sentía demasiado mal pero aquí tenemos más polvo y mucho más calor, así que es mucho más difícil encontrar el equilibrio adecuado. Tiene mucha menos carga aerodinámica, el coche es más corto, más ligero… entra en las curvas como una GP2. Así que es bastante divertido, es como hacer rally, de verdad».
«Un título universitario»
La gestión de la energía en cada curva de cada circuito será un aspecto fundamental este año que marcará la diferencia. Habrá que gestionar más que nunca y no se podrá apretar siempre, como hace veinte años. Se rumorea en el paddock que, para que los pilotos comprendieran el complejo tema de la gestión de la energía, se les envió un documento formato PDF de unas cien páginas. Tal vez no sea el único que no entienda esta normativa. Por lo pronto, el británico ha sido el único en alzar la voz: «Creo que ningún aficionado lo entenderá. Es tan complejo, es ridículamente complejo. Tuve siete reuniones un día y nos explicaron todo. No sé, es como si necesitáramos un título universitario para entenderlo».
«Creo que ahora mismo no se parece en nada a la generación anterior. Hemos ido realmente demasiado lejos, demasiado pronto. Con el coche base que tenemos, seguimos intentando probar muchas cosas diferentes, seguimos buscando la ventana en la que le gusta trabajar, cómo optimizar los neumáticos, cómo optimizar el paquete aerodinámico, la altura, el equilibrio mecánico, todas estas cosas», ha asegurado. A Hamilton se le ha visto incómodo con su Ferrari en el primer día de test, llegando a bloquear neumáticos en varias ocasiones. En Barcelona, también sufrió en sus primeros giros.
«En cuanto a gestionarlo, diría que es bastante sencillo. Quizá en la configuración de carrera sea un poco diferente, como puedes ver. Pero también hay un sistema que, una vez que terminas una vuelta, puede aprender automáticamente cómo conduces. Pero, por ejemplo, si bloqueas y te vas largo, cuanta más distancia recorras, afecta a ese algoritmo. Así que solo intentamos controlarlo y entenderlo. Pero sinceramente todos están en la misma situación», ha concluido.





