El desembarco del equipo Cadillac en la F1 este 2026 el resultado de una persistencia que comenzó mucho antes de que General Motors entrara en escena de forma definitiva. En agosto de 2021, Michael Andretti inició los contactos para adquirir una estructura ya existente, fijando su objetivo en el equipo Sauber.
Aquellas conversaciones buscaban una vía rápida para entrar en la categoría, pero terminaron sin éxito apenas dos meses después. La falta de acuerdo en la restructuración de la entidad suiza obligó a la familia Andretti a cambiar de rumbo, mientras Sauber terminaba integrándose en el proyecto de Audi, cerrando así la primera puerta al capital estadounidense.
Lejos de abandonar sus planes, Andretti Global presentó formalmente a la FIA en febrero de 2022 una propuesta para crear una escudería desde cero. La intención inicial era debutar en 2024, aprovechando la infraestructura que la marca ya poseía en categorías como la IndyCar o la Fórmula E.
Este movimiento despertó el interés de la Federación Internacional, que decidió abrir una convocatoria oficial a principios de 2023 para evaluar la viabilidad de nuevos candidatos interesados en la categoría reina. De las siete propuestas iniciales, la candidatura de Andretti fue la que logró avanzar con mayor solidez hacia las fases finales de evaluación.
El rechazo inicial de la FOM a Andretti y el giro de General Motors con Cadillac
Sin embargo, a pesar de contar con el visto bueno de la FIA en octubre de 2023, el proyecto se topó con un obstáculo que puso las cosas muy complicadas al proyecto de Mario Andretti. Esta no fue otra que la negativa de la FOM, la Formula One Management. En enero de 2024, la organización que gestiona los derechos comerciales del campeonato rechazó la entrada del equipo argumentando que el solicitante «no ofrecía garantías suficientes de competitividad inmediata». Esta decisión supuso un golpe duro para el plan de Andretti, aunque la FOM dejó una ventana abierta para una posible incorporación en 2028, siempre que se garantizara un respaldo tecnológico de primer nivel.
El giro definitivo se produjo a finales de 2024. Michael Andretti dejó su cargo como CEO operativo para asumir un rol de asesor, un movimiento que facilitó el entendimiento directo entre la FOM y General Motors. Bajo la marca Cadillac, el gigante del automovilismo norteamericano presentó un modelo de negocio mucho más sólido, basado no solo en el prestigio del nombre, sino en la capacidad de desarrollo de unidades de potencia propias previstas para 2028.
Este nuevo planteamiento convenció finalmente a las autoridades de la F1, que en marzo de 2025 hicieron oficial la aceptación de Cadillac como el undécimo equipo de la parrilla a partir de la temporada 2026. Así, la escudería incorporaría dos coches más a la parrilla para formar un total de 22 monoplazas por primera vez desde 2016.
Una alineación de garantías: Sergio Pérez y Valtteri Bottas al frente de Caillac
El equipo ha decidido confiar sus primeros pasos en la pista a la experiencia de Sergio Pérez y Valtteri Bottas. La pareja de pilotos, ambos sin correr desde 2024, garantiza al equipo un conocimiento profundo de la competición, un factor clave para una organización que arranca su andadura sin ningún tipo de historial previo en el ‘Gran Circo’. Así, la hoja de ruta trazada por Graeme Lowdon huye de los resultados inmediatos y se enfoca en construir una base técnica y humana que garantice la competitividad de Cadillac en las próximas temporadas.

Por tanto, el compromiso de Cadillac va más allá de la simple competición. Esto, porque aún de montar motores Ferrari en 2026 hasta presumiblemente 2028 cuando tengan sus propias unidades, aprovechan ya hoy el potencial de General Motors para poner en marcha una estructura que aspira a marcar una época. Aunque sea difícil.
Hasta ahora, Cadillac ha cumplido todos los plazos internos que se había marcado, siendo uno de los primeros equipos en completar vueltas con su coche de 2026. «Nos enfrentábamos a plazos extremadamente ajustados», explicó Lowdon a Motorsport. «Pero estoy realmente orgulloso de que el equipo haya cumplido todos y cada uno de ellos. Y ya he dicho antes con confianza que somos un equipo que va según lo previsto y seguimos yendo según lo previsto, lo cual creo que es un logro enorme para todos los que forman parte del equipo».
El anuncio televisivo en la Super Bowl, donde presentaron finalmente los colores del coche para este año, funcionó como punto de partida de una cultura de equipo que quiere representar el próximo capítulo del motor americano. Tras un proceso de admisión largo y complejo, la marca llega a la parrilla con una estructura robusta que no ha perdido el ritmo de trabajo a pesar de las dificultades encontradas en los despachos.





