El último movimiento de Hyundai está incendiando las redes y es que acaba de lanzar en Corea del Sur el Kona 2027 con una estrategia que huele a déjà vu, que es la de bajar el precio del modelo de acceso quitando equipamiento de serie y luego cobrarte cada mes por “desbloquear” parte de ese equipamiento. ¿El gran protagonista? Pikachu saltando en tu cuadro de instrumentos.
El nuevo Kona llega con un look exterior que lo hace más agresivo y premium. También aterriza en el mercado con un precio base más bajo pero… sorpresa porque para conseguir esa rebaja, Hyundai ha eliminado de fábrica varios elementos que antes venían de serie. ¿Quieres recuperarlos o añadir skins animados de Pokémon en la pantalla de 12,3 pulgadas? Bienvenido al mundo de las “Features on Demand”: paga una suscripción mensual a través de la app BlueLink y disfruta de Pikachu dando volteretas, Ditto cambiando de forma o hasta un homenaje nostálgico al legendario Hyundai Pony.
Si te suena bien, tienes que saber que hay una realidad que ya está cabreando pero bien a miles de dueños de marcas premium en todo el mundo. Porque Hyundai no está inventando la rueda. Está copiando la polémica fórmula que BMW, Mercedes-Benz y Audi llevan años probando… y que les está explotando ahora mismo en la cara.
BMW fue el pionero del escándalo cuando hace unos años metió hardware de asientos calefactables de fábrica y luego cobraba mensualmente por activarlos (18 dólares para ser exactos). Los clientes estallaron: “¡Estoy pagando dos veces por lo mismo!”. La oleada de críticas fue tan brutal que la marca tuvo que retirar esa suscripción y admitir públicamente que fue un error. Sin embargo, BMW no ha aprendido la lección y a día de hoy sigue ofreciendo suscripciones para la cámara 360°, el asistente de luces de carretera y otras funciones que el coche ya trae instaladas.
Mercedes no se queda atrás. Ofrece boosts de potencia por suscripción para que tu motor te de lo que ya te debería de dar. Y Audi, con su paquete Audi Connect y otras funciones de confort, también está recibiendo fuertes críticas por convertir el coche que compraste en una máquina de pagos recurrentes.
Los expertos lo llaman “el trap de las suscripciones”: fabrican el coche completo, lo venden más barato y luego te exprimen mes a mes por software o hardware que ya está dentro. ¿Resultado? El consumidor se cansa y las ventas se ven afectadas.
Hyundai promete que estas actualizaciones llegarán por aire (OTA) y que pronto se expandirán a más modelos. De momento solo en Corea… pero el mensaje para el resto del mundo está ahí…













