Después de años pasando de las berlinas y compactos como si fueran el ex tóxico, Ford está pensando en volver al juego de los coches “normales” en Europa. Sí, esos con maletero de verdad o cinco puertas.
Si repasamos la de nombres que la marca del óvalo azul se ha cargado en los últimos años encontramos nombres tan ilustres como el Mondeo, el Focus, el Fiesta, el Ka, el Galaxy y alguno que otro más.
El resultado es que el que todos menos Ford esperaban, las ventas han caído, la cuota se ha reducido y en definitiva, ver hoy un Ford nuevo por la calle (que al menos no sea un vehículo comercial) es más complicado que encontrarte un unicornio o un pegaso.
Ahora parece que algo ha cambiado.
Parece que hay movimiento en Ford Europa
En la última presentación de resultados, el CEO de Ford, Jim Farley, soltó la frase clave: hay “planes emocionantes para Europa” en turismos.
Eso sí, nada de volver a lo loco. Dijo también que jugarán “muy cuidadosamente en segmentos donde sean fuertes”. Vamos, que no van a regalar coches ni a competir en precio con todo el mundo. Si entran, es porque ven dinero.
2027 en el calendario: nuevos coches en camino
Ford ya avisó a sus concesionarios: en 2027 llegan varios modelos nuevos. Y ojo, porque no van a ser precisamente iconos. Ford se va a electrificar y a hibridar pero no con su propia tecnología.
Ford no quiere jugar esta partida en solitario, y está tirando de socios para recortar costes y tiempos de desarrollo así que podríamos ver más Ford fabricado por Volkswagen, algún Ford fabricado por Renault e incluso algún Ford fabricado por Geely.
Volkswagen: el eléctrico “made in Alemania” con logo Ford
Ya colaboran en eléctricos, así que podríamos ver un compacto tipo hatchback basado en tecnología de VW, algo rollo ID.3 pero con otro aspecto, es decir, misma base, distinta cara.
Ford también ha firmado con Renault para lanzar dos modelos desarrollados por los franceses. El primero llegará en 2028 y usará la plataforma Ampere (eléctrica)
Geely: el rumor que huele a jugada maestra
Aquí viene lo interesante. Se habla de un posible acuerdo con Geely (los dueños de Volvo, Polestar, etc.) para fabricar coches en Valencia.
¿El objetivo? Evitar aranceles europeos a coches chinos y aprovechar fábricas ya existentes.
No hay confirmación oficial, pero si esto cuaja, puede ser un golpe muy serio en la mesa.
¿Por qué este cambio tan radical?
Muy sencillo, dejar el mercado de turismos vacío tiene consecuencias. Mientras Ford apostaba todo a SUVs y pick-ups, otros fabricantes —y sobre todo los chinos— han ido ocupando el espacio con coches más baratos y eléctricos.
Y claro, cuando te quieres dar cuenta, ya no estás jugando en la liga, estás en el fútbol no profesional.