No es un secreto, el Dacia Sandero es el coche más vendido de España y lo lleva siendo años, sin embargo, ya no es ese coche barato rumano de antes, ahora ha cambiado mucho –para bien- y lo cierto es que esto no ha alterado su posición en el mercado, es más, la ha reforzado si tenemos en cuenta que ahora la competencia china es feroz y llega compitiendo fuertemente en precios.
Vale, no es el más bonito, ni el más potente, ni el más tecnológico. De hecho, si lo miras, es un coche que puede recordarte a muchos otros compactos, no tienen “esa personalidad soñada” ni mucho menos, pero es sobrio y eso es exactamente lo que parece que busca la gente.
Entonces, ¿Qué narices está pasando para que todo el mundo lo compre?
Pues que mientras muchas marcas generalistas juegan a ser «premium» aparentando -sin lograrlo-, Dacia ha pasado de ser una marca que iba de low cost a ser una marca normal y es por eso que el Sandero juega a otra cosa distinta a la que juegan el resto de modelos. No intenta impresionarte. Intenta que no te sientas tonto al gastar dinero en un coche. Y en los tiempos que corren, ese es un mensaje muy potente.
Un coche que va al grano (y pasa de postureos)
El Sandero es de esos coches que no te venden la moto. No hay discursos raros, ni “experiencias premium”, ni pijadas que dentro de dos años te van a dar igual. Aquí la idea es muy simple: un coche nuevo, práctico y lo más barato posible sin ser un desastre.
Y ojo, que hace unos años Dacia era sinónimo de coche cutre. Este ya no. Este Sandero tiene base moderna -la del Renault Clio de generación anterior-, es cómodo, tiene sistemas de seguridad actualizados y, en general, no da sensación de coche barato en lo importante.
¿Dónde recorta? En lo que no es imprescindible. Materiales sencillos, nada de lujos, tecnología justa. Pero lo curioso es que, en el día a día, no vas a echar en falta tantas cosas como pensabas.
El truco del Sandero: parece barato incluso cuando subes de equipamiento
Aquí hay un tema psicológico interesante. El Sandero empieza en un precio muy barato -bueno, no tanto como antes, pero ahora es lo que hay-. Eso hace que cuando subes a versiones más equipadas, sigas teniendo la sensación de estar pagando poco.
Y ahí es donde Dacia gana la partida. Porque mucha gente entra a por el básico… y acaba en uno bastante más equipado pensando “bueno, por un poco más…”. Spoiler: ese “poco más” es donde está la jugada maestra de la marca.
¿Cómo se estructura la gama Dacia Sandero en España y por qué cautiva a la gente?
Essential: el “lo mínimo”
El acabado Essential es el típico que ves en el anuncio con el precio llamativo. Es el gancho. Y sí, cumple con lo básico: seguridad, aire acondicionado, sensores traseros…
Pero en cuanto lo miras con calma el listado de equipamiuento, ves por dónde han metido la tijera. Tienes elevalunas traseros de manivela, retrovisores manuales y un interior bastante simple. No es que sea un drama, pero se siente bastante básico, rozando incluso lo cutre. En cuanto pasas un rato con él, notas que vas en el “modelo de acceso”.
¿Sirve? Sí. ¿Es el que explica por qué el Sandero triunfa? No.
Expression: aquí empieza lo interesante
El Expression es donde el Sandero cobra sentido. Aquí ya no parece un coche barato, parece un coche normal de hoy en día.
De repente tienes pantalla de 10 pulgadas, elevalunas eléctricos en todas las puertas, retrovisores eléctricos… cosas por las que en pleno año 2026 ya no quieres andar peleando.
No es lujo, ni falta que hace. Pero todo funciona como esperas. Te subes y no piensas “vaya, qué cutre”, sino “vale, esto ya es otra cosa”.
Y eso cambia totalmente la experiencia. Si hay un acabado que explica por qué el Sandero arrasa, es este. Porque da lo suficiente sin disparar el precio. Esta es la jugada maestra porque aunque en el concesionario te han enseñado el Essential, el comercial te va a decir que por 1.950 euros más, tiene un acabado que mejora en todo. Para empezar, el coche ya no tendrá 65 CV y será atmosférico, aquí ya hablamos de un motor de 100 CV turbo que no es que sea un deportivo, peor mueve mucho mejor el conjunto. Además, ese dinerito también repercute en lo que de verdad vas a vivir, que es el interior. Acompañado a este salto de motor y de equipamiento con el que estarás más que encantado el comercial te va a empezar a hablar del GLP, un combustible que es gas derivado del petróleo del que has oído hablar pero muy poco. Te van a decir que es genial -porque lo es-, que es más barato -porque lo es- y que aunque el coche consumirá un poco más, te va a compensar -porque compensa-.
Aquí vas a dar el salto al coche con etiqueta ECO sin pensarlo, y es que tendrás casi 1.600 km de autonomía, 120 CV y en definitiva, una ganga.
Journey: el Sandero que ya va a por todas
Luego está el Journey, que ya viene con ganas de agradar a los más exigentes. Aquí aparecen cosas que sí mejoran el día a día como el climatizador automático, la cámara trasera, los sensores delanteros, el detector de ángulo muerto, el acceso sin llave…
Aparcar es más fácil, vas más cómodo, el coche parece más moderno… en general, es el Sandero “completo”.
Pero aquí viene el pero: ya te estás acercando a precios donde hay alternativas más completas. Y el Sandero sigue siendo lo que es. No se convierte en un coche premium por mucho equipamiento que le metas. Esto te va a suponer a igualdad de mecánica, 1000 euros y ojo, porque ganas pijadas curiosas… ¿picarás?
El motor: aquí está la clave
Tal y como te he adelantado, si hay una decisión importante en este coche, no es el acabado. Es el motor.
El motor de acceso, el SCe 65, es el típico motor atmosférico de toda la vida. Sin turbo, sin complicaciones y con mantenimiento sencillo.
¿El problema? Que con 65 CV se queda corto en cuanto sales de la ciudad.
En trayectos urbanos, a ritmo tranquilo, cumple. Te lleva, no gasta mucho y no da guerra. Pero en cuanto te metes en carretera, adelantar requiere paciencia y en pendientes toca reducir marcha sí o sí.
El TCe 100 introduce turbo y eso se nota desde el primer momento.
El coche responde mejor, tiene más fuerza en bajas y se mueve con más soltura. Ya no vas agonizando al acelerar. Es un motor que encaja bien con el uso mixto, ciudad + carretera.
No es deportivo, ni falta que hace, pero es el típico motor que no molesta y es polivalente. Te permite viajar, adelantar con cierta seguridad y no sentir que vas siempre al corte.
Es, en cierto modo, el motor “clásico” que elegiría cualquiera que no quiere complicarse.
Y aquí entra la jugada magistral de Dacia. El ECO-G 120 no es solo un motor más, es casi una filosofía distinta.
Funciona con gasolina y con GLP (gas licuado del petróleo). Y eso tiene dos consecuencias muy claras: Para empezar tendrás etiqueta ECO y para acabar el coste por km es más bajo.
La etiqueta ECO ya no es un capricho. En muchas ciudades empieza a ser una ventaja real. Menos restricciones, más facilidad para moverte y, en algunos casos, ahorro en aparcamientos o impuestos.
En cuanto a prestaciones, los 120 CV son más que suficientes. No es un coche rápido, pero va suelto.
¿De verdad se ahorra con el Dacia Sandero GLP?
Esta es la pregunta clave, y la respuesta es: depende de cuánto uses el coche.
El GLP suele costar bastante menos que la gasolina. Aunque el consumo sea algo mayor, el coste final por kilómetro suele ser inferior. Pero el ahorro no es exagerado si haces pocos km al año. Si eres de los que te pasas media vida en el asiento del coche, este combustible es donde luce.
Además, hay un ahorro indirecto que mucha gente no calcula: la etiqueta ECO. Evitar restricciones o pagar menos por aparcar también es dinero.
Manual o automático: aquí decides tú
El automático cuesta unos 1.600 € más. Y aquí no hay truco, es comodidad pura.
En ciudad es más cómodo, más relajado, menos cansado. Si te comes atascos a diario, lo vas a agradecer. Pero no te ahorra dinero, ni hace el coche mejor. Solo más fácil de llevar. En un coche como el Sandero, que va de ser práctico, el manual tiene mucho sentido. El automático es capricho cómodo, no una necesidad.
La combinación de Dacia Sandero que yo erigiría sin pensarlo
Si juntas todo y lo miras con la cabeza bien fría, hay una configuración que destaca sola:
Entonces… ¿por qué lo compra todo el mundo?
Porque el Sandero responde a una pregunta muy concreta que hoy en día cada vez es más difícil contestar: “¿Cuál es el coche más sensato que puedo comprar sin dejarme un dineral?”
No es el más bonito, ni el más tecnológico, ni el más potente. Pero tampoco es malo en nada importante. Y eso es justo lo que mucha gente necesita. Además, tiene algo que engancha: no te sientes mal comprándolo.
Precios y resumen de gama
| Acabado | Motor | Combustible | Potencia | Cambio | Precio desde |
| Essential | SCe 65 | Gasolina | 65 CV | Manual | 13.490 € |
| Expression | TCe 100 | Gasolina | 100 CV | Manual | 15.440 € |
| Expression | ECO-G 120 | Gasolina/GLP | 120 CV | Manual / Automático | 15.440 € |
| Journey | ECO-G 120 | Gasolina/GLP | 120 CV | Manual / Automático | 16.440 € |
