El Volkswagen Golf Gran Turismo Diésel o GTD para los amigos, es visualmente un gemelo del portador de las icónicas siglas de la marca, el GTI, pero nos viene con unos excelentes consumos debajo del brazo para ir convirtiéndose poco a poco en el GTI diésel por excelencia.
Tras ponernos al volante de esta versión tanto en su variante hatchback como en la versión familiar, podemos decir que es un producto casi redondo. Y decimos ‘casi’ porque preparaciones como la que nos tiene preparada MR Racing demuestran que es posible mejorar lo inmejorable. Para ello, han sometido al Golf GTD a una profunda operación de cirugía estética que trae como resultado un aspecto digno de los mejores parkineos y un notable aumento de potencia.
A golpe de reprogramación de centralita, los chicos de MR Racing han conseguido exprimir los 184 caballos que trae de serie el motor 2.0 TDI hasta los 221 caballos, acompañado de un aumento de la cifra de par motor de 350 Nm hasta los 450 Nm de par máximo. Pero la puesta a punto no termina aquí, ya que para mejorar el rendimiento se ha optado por incorporar una suspensión regulable KW y un nuevo sistema de escape.
Exteriormente, el coche debía ir a juego con el aumento de potencia, por lo que el kit de carrocería específico firmado por Rieger convierte al GTD en el chico malo del barrio. Nuevos paragolpes delantero y trasero, faldones laterales, un difusor rediseñado y prominentes pasos de rueda son algunas de las mejoras con las que nos encontramos, sin olvidar las nuevas llantas de 20 pulgadas en amarillo calzadas con neumáticos Hankook Ventus S1 Evo de medidas 235/30.
Y sabemos que alguno todavía le está dando vueltas a lo del término «parkineo«, así que os lo vamos a explicar. Llamamos parkineo a ese momento previo a entrar en la discoteca en el que la gente hace botellón en el párking. Allí ves coches semituneados, acelerones, música a todo trapo, alcohol, chicas guapas…algo similar a las concentraciones de ‘A todo gas’ pero ligeramente más cutre.
Claro, coche que más suena, coche que gana, así que a falta de subwoofer, MR Racing ha querido que sus clientes no pasen desapercibidos y ha equipado a este Golf GTD con un módulo de sonido que permite variar el rugido de la mecánica para sustituir el rumor del diésel por el sonido de un motor V8. Por 1.700 euros puedes tener en tu poder el equipo, el cual permite controlarlo tanto desde el teléfono móvil como desde el sistema de infoentretenimiento.





