Tan sólo faltan unas semanas para que Volkswagen presente en sociedad el primer lavado de cara de la última generación del Golf. Según la información que poco a poco va apareciendo en la red, los cambios estéticos no serán grandes pero sí habrá muchas novedades en lo relativo a los motores o equipamiento.
Exteriormente deberían suavizar algo las formas de los paragolpes, añadir nuevas llantas de aleación y colores, y sumar la opción de las ópticas con tecnología LED que hasta ahora sólo podían llevar algunas variantes. En el interior la mayor novedad será la llegada de la instrumentación configurable i-cockpit ya vista en los Audi TT y Volkswagen Passat.
En lo relativo a los motores el nuevo 1.0 TSI con 115 CV tomará mayor protagonismo dentro de la oferta, desplazando a los actuales 1.2 TSI de 90 y 110 CV a un segundo plano aunque en algunos países podrían seguir a la venta. En diésel en un principio todo seguirá más o menos como siempre pero se ha anunciado que para el 2017 llegarán los 1.5 TDI en varios niveles de potencia.
Por su parte las variantes GTE híbridas esconderán la última evolución de la mecánica que ya emplean los Passat GTE, pasando de los 204 CV del modelo actual hasta los 218 y todo ello sin empeorar las cifras de consumo que se estima podrían quedarse en los 1,5 L/100 en ciclo combinado. En cuanto al tope de gama, todo indica a que habrá un súper Golf con la denominación R420 y nada menos que 420 CV de potencia.
