Cuando alguien deja su coche en el taller lo último que se espera es que no lo vaya a volver a ver. O al menos que no lo va a ver en un estado mucho peor que en el que lo dejó para reparar. Esta historia tiene como protagonista al mecánico de un taller de Rusia, quien tenía el encargo de reparar nada menos que un Porsche 911 y terminó haciéndolo picadillo frente a un concesionario de coches de lujo. Lo más curioso es que una cámara de seguridad estaba grabando toda la escena, por lo que debió de resultarle complicado intentar mentir sobre los hechos…
En el vídeo se puede ver perfectamente como el mecánico entra a toda velocidad a la carretera, perdiendo el control e impactando contra otro vehículo que salía a hacer una prueba de conducción. Irónicamente, el coupé solo estaba en el taller para unas pruebas de diagnóstico y, aunque por suerte nadie resultó herido, los daños del nueveonce son tan cuantiosos que el deportivo ha sido declarado como siniestro total.
No os perdáis el vídeo porque desde luego al mecánico es para matarle despedirle…
