Duncan Pittaway ha traído literalmente de vuelta a la vida al gigantesco motor de cuatro cilindros y ojo, 28,5 litros de capacidad de un Fiat S76.
El S76 también conocido como «La Bestia de Turín» fue construida en 1910 con el único propósito de derribar el récord de velocidad en tierra. Capaz de alcanzar los 186 km/h (que para la época era una animalada) el motor de 224 kW (300 cv) vuelve a despertarse después de 100 años.
¿Cómo ha sido la reanimación?