Durante más de dos décadas, el Toyota Highlander ha sido el SUV familiar, sensato y práctico por el que se decantaban muchas familias al otro lado del charco. Nunca fue el más llamativo del barrio, pero sí uno de los pilares de ventas más fuertes de la marca. Ahora, para 2027, Toyota ha decidido dinamitar su propia tradición y nos trae un Highlander exclusivamente eléctrico. No hay versión de gasolina. Ni como opción, ni pagando más.
Y no es solo un cambio de motor. Es un cambio de mentalidad.
Este nuevo Highlander se mete de lleno en el segmento SUV mediano con una plataforma completamente nueva, más tamaño, más tecnología y un planteamiento que deja claro que Toyota está cambiando de rumbo.
El diseño deriva claramente del nuevo lenguaje estético de la marca. El frontal tipo “hammerhead”, heredado del Prius y de la gama bZ, domina el frontal del coche. Las ópticas LED finas, los tiradores de las puertas enrasados o los pasos de rueda marcados y un morro más limpio para mejorar la aerodinámica completan el diseño exterior. No es un Highlander tímido; es uno que quiere parecer eléctrico incluso cuando está parado.
Ha crecido en casi todo. Mide 5.050 mm de largo, 1.989 mm de cancho y 1.709 mm de alto. La batalla ahora alcanza los 3.050 mm, bastante más que antes.
La carrocería es más larga y más ancha, pero también es mucho más baja. El resultado es una postura más plantada, más seria. No es solo estética. La batalla extendida permite un mejor acceso a la tercera fila y, sobre todo, una integración más eficiente de la batería bajo el piso.
Interior: menos botones innecesarios
Desde el asiento del conductor, el salto es evidente. Todo gira en torno a una pantalla central de 14 pulgadas y un cuadro digital de 12,3 pulgadas. La buena noticia es que Toyota no ha caído en el minimalismo absurdo y equipa controles físicos para el climatizador y otros sistemas.
De serie, todos los acabados vienen tremanedamente equipados. Ya desde el acabdo de acceso el modelo equipa tapicería SofTex, tiene asientos delanteros calefactados, iluminación ambiental configurable con 64 colores y el último sistema multimedia de la marca. El techo panorámico de cristal —el más grande jamás montado por Toyota— es opcional en el acabado intermedio y de serie en el tope de gama.
En la segunda fila hay asientos tipo capitán de serie. La versión AWD puede montar una banqueta para pasar de seis a siete plazas. Y sí, Toyota afirma que la tercera fila es apta para adultos. Técnicamente es cierto… si esos adultos no superan cierta estatura y no planean enfrentarse a un viaje largo. Tiene salidas de aire, puertos USB-C y respaldo reclinables.
En cuanto a maletero, ofrece 1.292 litros con la tercera fila abatida y 450 litros con ella en uso. Es amplio, pero no alcanza al Highlander de gasolina, que sigue siendo el rey en capacidad.
Gama mecánica
Todos los Highlander 2027 son eléctricos, pero hay varias configuraciones.
La versión de acceso es un XLE de tracción delantera con batería de 77 kWh y 221 CV. La versión intermedia que ya cuenta con AWD puede montar la misma batería o una mayor de 95,8 kWh. Las versiones AWD entregan hasta 338 CV de potencia.
La carga se realiza mediante puerto NACS para carga rápida en corriente continua. Toyota estima un 10 al 80 % en unos 30 minutos en condiciones ideales.
El Highlander 2027 inaugura el paquete Toyota Safety Sense 4.0. Incluye frenado precolisión mejorado, control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril y asistencia proactiva a la conducción. El Limited añade Traffic Jam Assist, asistente avanzado de estacionamiento, visión panorámica y asistente de cambio de carril.
Uno de los detalles más interesantes es la función V2L. Permite alimentar dispositivos externos o incluso actuar como fuente de energía en caso de apagón.


