EN MARCHA
Habitualmente Citroën se había caracterizado por el elevado confort de sus vehículos, destacando esto por encima del comportamiento dinámico. De un tiempo a esta parte los ingenieros han trabajado para lograr un mejor compromiso entre ambas circunstancias y el Grand C4 Picasso es un claro ejemplo de ello.
Las suspensiones son capaces de filtrar muy bien las irregularidades del terreno, aislando a los pasajeros de todos aquellos baches, juntas de dilatación o badenes que se superen al tiempo que contienen los balanceos de la carrocería en curvas pronunciadas, glorietas y autovías. Esto hace que el conjunto sea recomendable para la mayoría de los usuarios, transmitiendo una alta sensación de seguridad.
Si eres un conductor muy dinámico podrás notar algo de torpeza en carreteras de montaña. Recuerda que no pesa poco y el centro de gravedad es más elevado que en un turismo por lo que no se recupera de los cambios de apoyo con tanta rapidez como un compacto convencional. Esto no quita para que haga un mal papel e incluso entre los modelos de su segmento, lo hace realmente bien.
Esta dirección muy asistida en cambio facilita la circulación en ciudad de manera que las maniobras de aparcamiento se hacen sin apenas esfuerzo. Para los más “vagos” el asistente al aparcamiento es una opción interesante, utilizando muy poco espacio para realizar la maniobra (me ha sorprendido cómo ha mejorado el sistema en los últimos modelos de la marca).
Otros elementos interesantes incluidos en esta unidad son el control de crucero adaptativo y el sistema de visión cenital 360º. Este último ayuda mucho en lugares complicados en los que la visibilidad es limitada o hay algún objeto que podría ser golpeado. Con la vista de pájaro tendrás todo bajo control.
El detector de objetos en el ángulo muerto es otro de los sistemas que creo debería ser de serie en todos los automóviles. Ayuda mucho en autovía e incluso ciudad, evitando sustos innecesarios. El SmartBeam por otro lado no termina de lograr un funcionamiento óptimo, deslumbrando en algunos casos a los usuarios que venían en sentido contrario. Más satisfactoria es la iluminación de los faros de xenón opcionales, girando en curvas para garantizar un haz impecable.
Por todo lo comentado, el Citroën Grand C4 Picasso me parece la mejor opción del segmento. Amplio, versátil, bien equipado, modulable, de prestaciones y consumos correctos, y con mucho equipo disponible, no me extraña que sea el preferido del público. Es cierto que hay alternativas mejores dinámicamente o más confortables pero pocos alcanzan este nivel de equilibrio. Eso sí, Citroën te cobra lo suyo y no es especialmente económico.
Diseño/Estética
Calidad de acabados
Equipamiento de serie
Equipamiento opcional
Habitabilidad
Maletero
Motor/Refinamiento
Transmisión
Dirección
Frenos
Comportamiento
Calidad de rodadura
Relación valor-precio
7.9
Notable+
Muy completo y equilibrado, el Grand C4 Picasso de Citroën es una opción que debería estar siempre en tu lista de candidatos si estás mirando un monovolumen. Amplio, versátil, modulable y con mucho equipo disponible, además va muy bien. Gasta lo justo y se mueve bien aunque no esperes divertirte al volante. Su función es transportar a la familia con un elevado nivel de confort, algo que logra con nota
Ficha técnica
| Version | 1.6BlueHDI 120 CV |
|---|---|
| Cilindrada | 1.560 cc |
| Potencia | 120 CV a 3.500 rpm |
| Par | 300 Nm a 1.750 rpm |
| Peso | 1.434 kg |
| Dimensiones Lar/An/Al mm | 4597 / 1826 / 1638 |
| Volumen Maletero | 170 - 1.808 litros |
| Aceleración 0 a 100 km/h | 11,5 segundos |
| Recuperación 80 a 120 km/h | 9,4 seg en IV |
| Velocidad máxima | 188 km/h |
| Consumo homologado | 4,1 L/100 (5,9 L/100 en prueba) |
| Emisiones CO2 por km | 105 g/km de CO2 |
| Precio de partida | Desde 28.130 € (1.6 BlueHDI 120 CV 6AT Feel Edition) |























































































