Por si no teníamos suficiente con los ladrones de coches, de antenas, de tapacubos, de llantas o de accesorios, hace poco os hablamos del sorprendente aumento de los robos de los catalizadores, del puntual robo de determinados asientos y como no, del más espectacular, del robo de faros de xenon.
Pues bien, hoy, para rizar el rizo os advertimos de una nueva modalidad de robo que se está empezando a poner muy de moda en los países con mayor parque móvil de eléctricos e híbridos.
Todo ha empezado en Estados Unidos, aunque indagando por la red nos hemos topado con casos en otros países y ojo, porque las cifras van en aumento y afectan o pueden llegar a afectar a todos los propietarios de vehículos eléctricos e híbridos…
¿Tienes un Prius?, pues mucho ojo, porque esta nueva gracia te puede salir cara, muy cara. Al parecer, “los malos” han expandido su negocio a las grandes y pesadas baterías de estos vehículos que fácilmente pueden pasar de los 50 kilos e incluso llegar a superar en algunos casos los 80 kg.
Sí, es algo complejo. Sí, destrozan medio coche y sí, te deja tirado. Se trata de una manera muy rápida de hacer bastante dinero con una simple maniobra que por cierto, ya han automatizado.
Mientras que el reemplazo de una batería, o más bien, la tarea de desmontaje y desacoplado de la carrocería en un taller oficial viene teniendo una mano de obra fijada que varía entre la hora y la hora y media de mano de obra, algunos vídeos de seguridad filmados en las zonas de los robos demuestran que esta tarea ha sido llevada a cabo por los ladrones en menos de 20 minutos…
Para que os hagáis una idea, el coste de reposición para las baterías de Ni-MH es de 1.135€ en un Yaris Hybrid, de 1.165€ en un Auris Hybrid y de 1.264€ en un Prius. En cuanto a la batería de ion-litio de Prius+ el precio es de 1.900€ por módulo y ojo, porque en este caso lleva dos. ¿A que duele?
¿Pero, para qué le sirve la batería robada? Bueno, en el peor de los casos, la batería puede estar muy usada y puede venderse al peso y lo que te dan no es poco debido a los metales del interior. En el mejor de los casos, el ladrón podrá vender la batería a un precio menor en el mercado negro y seguro que teniendo en cuenta los precios del repuesto nuevo, se la quitan de las manos rápidamente.
Por el momento, el gremio más afectado en ciudades como Nueva York es el de los taxistas que han sufrido el robo en sus Toyota Prius amarillos, sin embargo, hay que andarse con mucho ojo.
¿Intentarán las marcas poner remedio y proteger mucho más las baterías? ¿Terminarán inventando algún antirrobo para las baterías?, ¿Qué te dirá el seguro?
Fuente | ABC7News





