Sí, reconozco que soy un gran amante de los pequeños kei-cars japoneses. Estos juguetes urbanos de apenas 3,4 metros de longitud con sus diminutos motores de 0,6 litros siempre consiguen sacarme una sonrisa por sus divertidas y exóticas formas, y el planteamiento general que permite que muchos japoneses no tengan que pelearse cada día para encontrar un aparcamiento.
Suzuki es toda una experta en la materia y junto con Daihatsu domina el segmento sub-A. Para seguir animando este particular nicho de mercado acaban de presentar una actualización del Alto Lapin, una auténtica caja con cuatro ruedas que destaca por su amplio habitáculo y su diseño diferenciado.
El Lapin 2016 cuenta con un frontal totalmente actualizado de diseño retro en el que se han añadido nuevos faros principales con tecnología LED y una parrilla al más puro estilo «vintage». Se pueden elegir en varias tonalidades (monocolor o bicolor) y las llantas de aleación han actualizado su diseño para casar mejor con la imagen clásica.
En el interior se han introducidos nuevos materiales, una instrumentación más completa y los sistemas de sonido/navegación con la última tecnología. El equipamiento disponible se ha enriquecido con elementos como el sistema de visión 360º con cuatro cámaras, acceso y arranque sin llave, un ionizador/perfumador, tapizados mixtos en tela/alcántara y el control por voz.
Una de las mejoras importantes de la nueva gama Lapin está en la integración del sistema Stop&Start en todas las versiones junto al sistema de regeneración de energía de la frenada. La carga se almacena en una batería específica que surte a los sistemas eléctricos y consigue reducir el consumo.
Desgraciadamente el nuevo Alto Lapin no está previsto que llegue al mercado europeo. Sólo en el Reino Unido, a través de la importación paralela, es posible que puedas ver alguno rodando.





















