Genesis, la marca de lujo del Grupo Hyundai, esta sufriendo problemas con el GV90, un modelo muy esperado que se vuelve a retrasar por motivos técnicos y estratégicos. Todo ello se debe a que la marca coreana se quiere hacer un hueco de forma definitiva en el mercado de lujo, y para ello, quiere estar seguro de cuándo y cómo lanza su producto. Son conscientes del momento que se vive en el mundo de la automoción, y cualquier error podría tener consecuencias importantes para la compañía.
Genesis es una marca independiente que nació con el objetivo de situarse entre los referentes de la alta gama de los automóviles, un mercado dominado por los gigantes de la automoción, cuya historia les permite tener una posición privilegiada. La marca ya lanzó el GV60, un vehículo que ha cumplido las expectativas pero que no ha tenido el efecto contundente esperado. Eso es lo que se espera ahora con el GV90, un SUV eléctrico que quiere competir con los más exclusivos que ofrece el mercado, y para ello, los tiempos y el momento son clave.
Retraso del Genesis GV90
El GV90 pretende ser la máxima expresión del lujo del grupo Hyundai, tanto en ingeniería, calidad y sofisticación. Y todo ello es lo que está generando tantas dudas dentro del grupo, porque saben que toda apuesta ambiciosa debe realizarse en el momento adecuado, cualquier error puede resultar fatal. Se esperaba que el vehículo comenzara su producción, primero a finales de 2025, después al inicio de este 2026, pero ya se ha confirmado el retraso, y las revisiones apuntan ahora a junio.
Como comentamos, los retrasos se deben a los “desafíos técnicos aún no resueltos”. El paso que pretende dar la compañía son importantes, y las bases dentro de la empresa, incluida la estructura directiva, deben ser optimas para embarcarse en este gran aventura del lujo. Para poder entender mejor este sector, la compañía ha realizado una incorporación importante, la de Manfred Harrer, que cuenta con una dilatada experiencia en empresas tan potentes como Porsche y BMW. Se pone al frente del departamento I+D y su llegada ha supuesto un punto de inflexión. Es el encargado de revisar a fondo como se desarrolla el GV90.
Genesis no quiere prisas, sabe que se ha metido en un segmento donde la tecnología el software y la calidad no pueden generar ninguna duda, y la credibilidad, tan importante en el mundo de la automoción, y más de lujo, está en juego. El retraso supone un coste, pero este coste es menor que hacer las cosas de manera incorrecta.
La apuesta por el Genesis GV90
El Genesis GV90 va a ser el primer modelo de la compañía en estrenar la plataforma eM, que sustituirá a la E-GMP. Con ella, se pretende lograr un aumento del 50% en la autonomía, más eficiencia y una base para futuras mejoras.
También incluirá la conducción autónoma de Nivel 3, con la idea de competir con las propuestas más avanzadas que ofrece el mercado actual. Más allá del volumen de ventas, la prioridad está en la imagen y así poder ganar autoridad en el mercado.
El objetivo del Genesis GV90, del grupo Hyundai, es acceder al sector del lujo, y sabe que, para lograr una buena posición de entrada, lo importantes es presentar un vehículo serio que cumpla con los estándares que exige este segmento del automóvil, que va mucho más allá que el número de modelos que se logren colocar en el mercado. Por este motivo, no quieren dar pasos en falso, y si eso supone retrasar la producción, no será un problema a fin de lograr los objetivos marcados.





