Aunque el mundo del automóvil está cambiando, todo se mueve hacia opciones más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, los grandes fabricantes saben que, pese a la tendencia, las preferencias de los consumidores siguen siendo la combustión de toda la vida. En un momento en que las fechas del fin de los vehículos de gasolina y diésel podrían retrasarse, Audi ha decidido mandar un mensaje a la Unión Europea con su nuevo Q5, y no es otro que el diésel sigue siendo un actor principal en la industria. Esta tercera generación de Q5, especialmente las versiones TDI con hibridación ligera y etiqueta ECO es una declaración de intenciones por parte del motorista alemán.
Audi Q5 2025 diésel
Nada cambia en las intenciones del nuevo Audi Q5, sigue siendo un SUV premium, y con esa intención llega al mercado, eso sí, mejorando considerablemente todo lo que tenga que ver con la tecnología del vehículo. Eso se ve contrastado con el espacio, pierde algo en la parte trasera del vehículo, aunque sigue siendo muy espacioso, como no podía ser de otra forma.
Llama la atención que, pese hacia donde vira la industria, Audi ha apostado por mantener el diésel, y lo refuerza con un sistema híbrido de 48 voltios, para lograr con ello, la etiqueta ECO de la DGT, clave para quienes quieran acceder al centro de las grandes ciudades sin tener que estar pendiente de las restricciones ambientales.
Las prestaciones del motor son sólidas y eficientes, con 24 CV. No son las mejoras de la compañía, pero sí en la línea que siempre se mueve Audi, potencia y garantía. Pero a finales del pasado año. Sacó para este modelo un V6 diésel de 299 CV que muestra la decisión de la compañía de apostar la diversificación, y siempre cumpliendo la normativa europea.
Audi frente a la Agenda 2030
Alemania es uno de los países más contrarios a los cambios de normativa de la Unión Europea, al fin y al cabo, es uno de los países más importante y con más historia en la industria del automóvil. Y amparados por su gobierno, Audi no va a saltarse o a pasar la normativa, simplemente, hará lo justo para cumplir, y el Q5 es el claro ejemplo de ello, electrificación sí, pero sin renunciar a lo que funciona que, al mismo tiempo, sigue siendo lo que más le gusta a la mayoría de los clientes, al menos de los suyos. En este caso, el diésel híbrido reduce las emisiones, pero también mejora el consumo y ofrece una experiencia de uso realista para quienes tienen que recorrer grandes distancias al volante y no quiere depender de cargas eléctricas, mucho más lentas y con menos autonomía.
Pero Audi, demostrando que quiere cumplir, aunque sea con lo mínimo, permite que su modelo V6 TDI pueda funcionar con el combustible HVO, una alternativa renovable mucho más respetuoso con el medio ambiente, una forma de no negar el futuro, pero sin tener que sacrificar el presente.
Un SUV premium asequible
Hacerse con un Audi Q5, tal y como están los precios actuales, no parece muy alejado de la realidad. Con un precio de partida de 61.600 euros, el Audi Q5 se pone a la altura del Mercedes-Benz GLC y por debajo del BMW X3. Por supuesto, todos los interiores de estos modelos cuentan con una tecnología avanzada, cambio automático, y pantallas OLED y Android Automotive.
Con un mercado variando hacia opciones respetuosas con el medio ambiente, Audi apuesta por seguir ese camino, pero más poco a poco, aprovechando lo que ofrece el momento actual, opciones que combinan a la perfección y que son del gusto de los consumidores, al menos, de los suyos.





