Cuando se supo con Mercedes y Red Bull habían logrado encontrar una laguna en el reglamento para lograr más potencia en el motor, muchos se llevaron las manos a la cabeza, hablaban de trampas y de ir en contra del espíritu de la F1 y de la normativa. Sin embargo, fue desde Honda donde apuntaron que este tema de los motores, era el primero que había saltado de muchos otros aspectos que desafiaban la normativa de la FIA, lo que hacía entrever que había más lagunas del mismo reglamento que otros equipos habían encontrado y estaban aplicando. Y efectivamente, los rumores apuntan ahora a Aston Martin, y siendo Adrian Newey el diseñador, como no, la ventaja podría llegar en la aerodinámica, en el alerón delantero.
Las lagunas en la F1
Lo cierto es que no es nada nuevos que los equipos lleven al límite el reglamento, lo ha hecho Mercedes y Red Bull con el motor, se ha hecho siempre, y ahora parece que ha sido Adrian Newey el que habría encontrado un pequeño resquicio en el reglamento para sacar pequeña ventaja.
Uno de los rumores que han ido circulando durante el invierno, es que un equipo había creado un sistema eléctrico para abrir el alerón delantero (lo que ahora muchos llaman el nuevo DRS), en vez de uno hidráulico, y así poder aligerar peso. El rumor apuntaba también a Mercedes, pero en los test de Barcelona se vio como claramente, el sistema para abrir el alerón es hidráulico.
El diseño de Adrian Newey
Si algo ha llamado poderosamente la atención en los primeros días de test, es el diseño de Adrian Newey, que ha logrado hacer un coche completamente diferente al de sus rivales. El diseño es completamente diferente al resto, pero si algo llama la atención, es el morro. Mientras que la del resto de equipos se ve algo grande y tosco, el del AMR26 se ve ligero y afilado, y de ahí vienen las nuevas sospechas.
Haber instalado un sistema electrónico para abrir el alerón delantero, supone ocupar menos espacio, hacerlo todo más pequeño y, por tanto, aligerar peso. Ya no solo eso, ganas en aerodinámica. Pero no es la única ventaja que ganas, también se logra con esta reducción hacer el coche mucho más estable, mucho más sencillo de conducir. No olvidemos que una de las prioridades de Adrian Newey, siempre que se pronuncia lo resulta, es hacer un coche en el que los pilotos se sientan lo más cómodo posible para así poder extraer todo el potencial de ellos, y por ende, el del monoplaza.
El reglamento, al límite
Desde que Adrian Newey se puso manos a la obra, ya advirtió de que el nuevo reglamento daba pie a muchas interpretaciones, y que, a medida que se iba entendiendo más y más, surgían un sinfín de posibilidades. De haber instalado una activación electrónica del alerón delantero, sería el único equipo de la parrilla en tenerlo, lo que podría suponer una gran ventaja, sobre todo por el peso. No olvidemos que, por las informaciones que circulan, el AMR26 tiene un problema de exceso de peso que tienen que ir resolviendo hasta que llegue Australia, y, al menos, gracias a este sistema eléctrico, han conseguido quitarse unos kilos respecto a sus rivales, además de ganar en aerodinámica y en estabilidad para sus pilotos.
Adrian Newey ha vuelto a crear algo completamente diferente a sus rivales y, probablemente, haya encontrado una oportunidad de poder sacar ventaja respecto al resto. Como no, la aerodinámica vuelve a ser clave para el mejor ingeniero de la historia de este deporte.





