El mundo de los SUV sigue creciendo en el mercado del automóvil, hasta el punto de convertirse en una de las opciones más demandadas por los clientes. Es tal la cantidad de modelos y marcas que se ha aventurado a adentrarse en este mercado, que la originalidad y el poder ofrecer algo diferente, sin perder la perspectiva, puede acabar siendo determinante. Es el caso del Polestar 4, que no es un SUV tradicional, pero tampoco es una berlina eléctrica: es un SUV coupé.
Este nuevo vehículo, con 620 km de autonomía, este eléctrico sueco/chino va dirigido a un cliente poco común, que busca la exclusividad por encima de todo, junto a un diseño y una experiencia fuera de lo común. Aunque viendo cómo está configurado el vehículo, podría atraer a más consumidores.
Así es el Polestar 4
El grupo Geely es quien está detrás del Polestar 4. Un SUV de 4,84 metros de la largo, pero bastante reducido en altura, lo que le hace parecer un coupé eléctrico. Estas características especiales le hacen muy reconocible, genuino, diferente, nada que ver con otras opciones del mercado.
Una de las cosas que más nos llamaron la atención en la prueba es, sin duda, la eliminación de la luneta trasera. La compañía sueca sostiene que el vehículo no se diseñó para incorporarla y que esta tercera solución que proponen sirve para perfeccionar el diseño y la aerodinámica del coche en beneficio de los ocupantes de las plazas traseras.
La realidad es que la decisión tiene mucho sentido. La resistencia al viento es menor, pero, eso sí, deberás acudir al retrovisor interior digital, alimentado por una cámara de alta definición situada en el techo. A priori no es a lo que estamos acostumbrados pero, una vez se prueba, te acabas olvidando de la luna tradicional.
Polestar 4 por dentro
Con un enfoque minimalista que caracteriza a la marca, ofrece una pantalla de 15,4 pulgadas basada en Android Automotive. Los materiales le sitúan en un sector premium, muchos de ellos son sostenibles y todo está muy cuidado al detalle.
Una de las grandes características del Polestar 4 es la parte trasera, es muy espaciosa, los ocupantes tienen mucho hueco para poder estirar las piernas, para sentirse cómodos, con un suelo plano y un techo panorámico de cristal, lo que da aun más sensación de amplitud. Es perfecto para afrontar largos viajes con varios ocupantes.
Autonomía y precio
La versión Long Range Single Motor ofrece una tracción trasera de 272 CV y una autonomía de 620 km WLTP gracias a su batería de 100 kWh bruto, eso sí, toda esta exclusividad, sus acabados premium, su potencia y su confort tienen precio, cerca de los 80.000 euros, un precio muy alto incluso para los más exigentes. Un factor más que habla de la exclusivo que puede llegar a ser este vehículo, destinado a un público muy concreto.
El Polestar 4 llega al mercado pisando fuerte, con unas características que lo hacen único, y con la intención de seguir conquistando a un público que no se conforma con las opciones que ofrece el mercado y quiere algo que les pueda diferenciar del resto.





