Adrian Newey ha sido el encargado de fabricar la máquina, una obra de ingeniería que nada tiene que ver, por el momento y visto lo visto, al monoplaza de sus rivales. Honda es quien debe encargarse en empujar esa máquina más rápida que los demás, los nipones están en ello, se desconoce si ya han logrado extraer el máximo o aún les queda camino por recorrer. Pero Aston Martin tiene una baza más para lograr llegar a pelear con los mejores, es el combustible, que es casi tan importante como el propio motor, es el encargado de que este puede ser lo más eficiente posible. Aramco es la apuesta de los de Silverstone.
Los cambios de Aston Martin
La apuesta de Aston Martin, la reconstrucción, la que se inició hace varios años, tenía como objetivo este 2026. La joya de la corona era lograr que Adrian Newey se encargara del diseño del coche de este año, costó convencerlo, había muchos pretendientes, pero lo que ofreció Stroll, algo más que ser el diseñador del coche, el salario, como no, pero también la oportunidad de poder “ir andado” al trabajo tuvo un pese determinante.
La segunda decisión importante fue la unidad de potencia, el equipo dejaba de ser cliente y pasaba a crear su propia unidad de potencia, y decidió apostar por Honda: para el primero era clave la exclusividad, y para el segundo, una oportunidad de regresar a una F1 más verde, más en la línea hacia donde se movía la empresa.
Quedaba un tercer punto poco comentado pero muy importante, quien sería el encargado de suministrar el nuevo carburante para esta F1 más limpia. En verdad, la decisión era sencilla y obvia, porque si el supuesto mejor carburante es patrocinador tuyo, no había mucho más donde elegir.
Aramco y Aston Martin
La relación entre Aramco y Aston Martin viene de antes, incluso es más estrecha de lo que muchos podrían conocer. Se trata de la empresa estatal de petróleo y gas de Arabia Saudí, y son inversores importantes de los británicos, hasta el punto que se cree Stroll podría estar planteándose venderles la escudería más adelante, quizá este esperando a que den ahora el pelotazo para sacar el máximo posible y dejarlo con el equipo arriba. Esto, como decimos, son especulaciones, pero volviendo al tema del combustible, la unión era más que evidente.
De los nuevos combustibles verdes, se dice que Aramco podría ser el más eficiente, y eso puede tener su peso en carrera. Podría suponer una o dos décimas por vueltas si se logra exprimir todo su potencial, y eso en F1 es mucho tiempo, y más, con un nuevo reglamento donde se intenta exprimir esa centésima en cada parte del monoplaza.
Honda y el nuevo combustible
Honda va en la misma línea con las nuevas tendencias, y Aramco suponía una gran oportunidad para desarrollar la unidad de potencia, así lo comentó Koji Watanabe, presidente de Honda.
«Adoptar ese combustible 100% sostenible es clave para el deporte y tiene implicaciones más amplias en un mundo sostenible. Estamos colaborando estrechamente para conseguir combustibles y lubricantes de vanguardia. Y ahí Andy Cowell entra en juego porque comparte con Honda su conocimiento sobre combustibles y lubricantes de carreras; y juntos desarrollamos tecnología muy avanzada».
Tan importante es tener un coche bien diseñado como tener una unidad de potencia potente que le lleve a luchar con los mejores. Y para lograr la máxima potencia en el motor, el combustible también es clave. Aston Martin confía en que Aramco pueda marcar la diferencia, Honda también lo espera, una pieza más del puzle para llegar a la cima de la F1.





