Queda una semana para que los nuevos F1 vuelvan a pista, lo harán en Bahréin el próximo miércoles, hasta el viernes, una nueva puesta en escena para seguir rodando. Recopilando datos, mejorando. Tras el día y una hora de entrenos de Aston Martin, el diseño de Newey, la reacción del mundo de la F1, de los rivales, ha generado algo de euforia en la escudería británica, pero lo cierto es que el equipo tiene mucho que demostrar esta semana, apenas rodó algo más de 60 vueltos, 10 veces menos que Mercedes, el que se supone que será el rival a batir, pero también estuvo lejos de los grandes de este deporte. En esta nueva sesión de test, toca demostrar que hay material para ilusionarse de verdad.
Test de Bahréin para el AMR26
Para Bahréin ya no habrá escusas, toca poner toda la carne en el asador para seguir con el desarrollo de un AMR26 que habrá cambiado respecto a Barcelona, y que tampoco será el mismo en Australia. Una de las grandes dudas que se han generado alrededor del nuevo monoplaza es su velocidad, es si el motor Honda está listo para pelear con los mejores de la parrilla. En Barcelona no se quiso mostrar el potencial de la unidad de potencia, quizá porque querían ocultarlo, quizá porque estaban a otra cosa, no lo sabemos, pero la próxima semana, los tiempos deben estar más cerca de la carrera, deben ser más reales.
Por el momento, Mercedes está cumpliendo las expectativas, es el equipo más fuerte tras las primeras pruebas de Barcelona, pero Ferrari y Red Bull, de los que había muchas dudas, se hablaba de que no llegaban, demostraron por qué son grandes escuderías de este deporte, y parece que seguirán estando en la pelea, al igual que el actual campeón de constructores, McLaren, que completó una gran primera sesión. Veremos si Aston Martin está también en la lucha.
El objetivo de Aston Martin
Lo que vimos en Barcelona fue el primer prototipo del AMR26, la base de un proyecto que no está, ni mucho menos, acabado. Como ya avisó el equipo y acaba de hacer Adrian Newey en una entrevista, el monoplaza de Barcelona nada tendrá que ver con el que se vea en Australia, y también será muy diferente al que veamos al final de temporada. Tras una primera sesión de recabar datos y de, sobre todo, ver que todo funciona, en la próxima sesión toca dar algo más, mostrar las prestaciones reales del coche, y ver si Honda, ha hecho o no los deberes, es la gran incógnita.
Algunos medios hablan de que, si hubieran exprimido el coche en Montmeló, hubieran logrado un crono tres décimas mejor, es decir, que se hubieran quedado a 1,5 del mejor tiempo de Mercedes, es decir, un tiempo malo. Pero en estas dos semanas, las cosas han podido cambiar de forma considerable, los equipos trabajan a destajo en la fábrica, y también Aston Martin con Adrian Newey a la cabeza.
El rendimiento del AMR26
Se espera que en el próximo test, el equipo meta una marcha más, pero es probable que aún no den todo lo que tienen, no debería haber necesidad real de mostrar todas las cartas, no es necesario para trabajar en el coche, para estudiar el comportamiento, las temperaturas… todo ello debería aplazarse a la última sesión de test.
Así que el objetivo para la próxima sesión, es rodar con un coche que será más parecido al de Australia, no al de Barcelona, donde el objetivo principal era confirmar que todo se ha montado bien, que la idea funciona y que el trabajo se ha hecho bien. Barcelona era un punto y aparte. El final de una primera etapa, la que va del diseño a la pista. Ahora comienza la segunda etapa, la de el desarrollo del trabajo para el Mundial. Cuatro semanas y dos días faltan para que los monoplazas comiencen los entrenos en Australia.





