Land Rover sabe que el mundo de la automoción está cambiando, aunque esta marca británica de gran prestigio internacional se ha resistido a dar in volantazo, parece que no le está quedando otra que comenzar a asumir la realidad si quiere mantener la cuota de mercado que le ha convertido en una de las marcar más destacadas del mundo del automóvil. En este sentido, la marca británica ha optado por una ofensiva tan ambiciosa como arriesgas, por un lado, un Defender con motor V8 que quiere pasar por encima de muchos de los actuales coches deportivos, y, por otro lado, una apuesta dirigida al nuevo mercado más sostenible. Aunque también tiene la idea de renovar ediciones clásicas y lanzar un SUV sin emisiones. Muchos cambios para el 2026 que no pinta bien a corto plazo, pero que puede ser clave en el futuro.
De momento, quieren seguir siendo un referente del todoterreno, un sector cada vez más limitado en España y en Europa, al mismo tiempo que comienzan a dar pasos relevantes hace la electrifiación, con ideas muy pero que muy ambiciosas.
Land Rover Defender 2026
El Land Rover Defender es el coche más icónico de la marca, una representación de clase y potencia, y la marca apuesta por darle el toque más agresivo de los últimos años. El Octa Black Edition va a representar la potencia y exclusividad como nunca antes se había visto. Llevará un motor V8 biturbo fabricado por BMW, de 635 Cv y 750 Mn. Eso va a provocar que un coche de más de 3 toneladas de peso, sea capaz de pasar de 0 a 100 en apenas 4 segundos, una auténtica barbaridad. Los acabados y texturas oscuros seguirán siendo seña de identidad de este modelo destinado a los bolsillos más pudientes, ya que el precio es de 224.000 euros.
Pero no hay que olvidarse del Defender Trophy Edition, que ha tomado una dirección completamente diferente: de hecho, se centra más en el pasado, en los modelos de los años 80 y 90, incluidos los colores tan icónicos como el amarillo del Camel Trophy, o el verde Keswick que también ha caracterizado a la marca durante toda su historia. Pensado para los más clásicos, los más puristas, y con un precio de 115.850 euros.
Land Rover y el coche eléctrico
Range Rover Velar eléctrico es la apuesta de la marca británica para la conducción eléctrica. El vehículo no llegará hasta finales de año, cuando se espera que sea presentado de forma oficial, y está basado en la plataforma EMA. Se trata de un SUV del segmento D, y el objetivo será poder competir con otras marcas y modelos de alta gama, como el Porsche Macan o el el Audi Q6 e-tron. La apuesta presenta una arquitectura de 800 voltios con un consumo muy ajustado. Los modelos de tracción total tendrán una potencia de más de 400 CV.
Pero la puesta más importante de los británicos no se hará esperar tanto tiempo, ya que está previsto que en el mes de mayo, presenten el Range Rover eléctrico. Contará con un doble motor, tracción a las cuatro ruedas, una batería de gran capacidad para ofrecer una elevada autonomía, y contará con un enfoque de lujo. El confort y las capacidades del todoterreno no está en juego, mantendrán la esencia sin perder prestaciones ante los cambios de tendencia con la electrificación, así lo aseguran.
¿Qué pasa con el Freelander
Un rumor que cada día que pasa va cogiendo forma. El Freelander podría está de vuelta este año, aunque los británicos se resisten a confirmarlo. Este modelo, que se desarrolla junto al al grupo chino Chery podría volver en forma de SUV compacto, parecido a Defender en formato mini, con un motor hibrido y muy probablemente, también eléctrico. Eso supondría volver a abrir las puertas a un público más amplio, menos exclusivo que el resto de bolsillos.
Land Rover encara un 2026 de muchos cambios, grandes apuestas, grandes movimientos, pero sin perder la esencia de clase y lujo que le ha llevado a ser una de las marcas más valoradas del mercado. El cambio supone un giro importante, ambiciosos, que podría comenzar dando pocos frutos, pero que promete una gran cosecha en el futuro.





