Las balizas V-16 tienen el objetivo de mejorar la seguridad en las carreteras, pero a medida que pasan los días, siguiendo el ritmo de las averías e incidentes habituales de las carreteras, más se usan, y más salen al descubierto las lagunas en la seguridad que generan. Pero más allá de esta falta de eficacia, ha surgido otro problema con ellas, que también puede tener un impacto importante en la vida de las personas, pero esta vez en la salud. Especialistas de la medicina alertan de como su tecnología puede suponer un problema de gran importancia para quienes tienen problemas de corazón. Los campos magnéticos son los responsables.
Las balizas V-16 y dispositivos cardíacos
José Abellán es uno de los primeros en activar la voz de alarma, y lo ha hecho en las redes sociales, donde un vídeo del cardiólogo se ha viralizado y él, se seña cómo afectan estos campos magnéticos a dispositivos tan relevantes como los marcapasos. El imán tan potente que estas balizas para quedarse anclado al capó del coche puede ser un peligro real que hay que tener en cuenta.
“Las balizas V-16 pueden anular el efecto de los marcapasos de manera temporal”, advierte el cardiólogo. Quienes necesitan de estos dispositivos para su día a día, no pueden permitirse ningún error, su vida puede depender de ello para mantener un ritmo cardiaco adecuado. Los marcapasos se valen de campos magnéticos para revisar y calibrar su funcionamiento según las necesidades de cada paciente. Por tanto, los campos magnéticos que se generan con el potente imán de las balizas V-16 puede alterar el funcionamiento, limitando el correcto funcionamiento del marcapasos, lo que supone un peligro de vital importante.
Los marcapasos, también los desfibriladores, de manera automática, entran en un “modo magnético”, cuando están cerca de un campo magnético de gran intensidad. Esto es una configuración especial que permite cambiar el funcionamiento durante el tiempo en el que está expuesto a tal fuerza.
Las alteraciones de las balizas V-16
El cardiólogo alerta que cuando el marcapasos está en el modo magnético, puede dejar de responder de manera correcta a las señales que emite el corazón de forma natural. Simplemente, el dispositivo puede dejar de percibir las señales y, por tanto, no podrá llevar a cabo su cometido.
“No es que el marcapasos se estropee ni que quede dañado”, aclara Abellán. Una vez que se retire el imán, el funcionamiento vuelve a restablecerse sin cambios, pero, dependiendo de la exposición, puede resultar fatal para las personas que llevan este dispositivo.
Hay que tener en cuenta que, para que esto suceda y puede tener consecuencias fatales, la baliza debe estar muy cerca del marcapasos, es decir, a una distancia donde el campo magnético pueda ejercer fuerza, y esto solo suele ocurrir cuando se manipula el aparato, en el momento de cogerlo y colocarlo, o si, por el motivo que sea, se guarda en un bolsillo de la chaqueta, por ejemplo. Llevarlo en la guantera, sobre todo si el que tiene el marcapasos está al volante, no debería suponer ningún tipo de problema. Tampoco cuando la baliza ya está colocada en el capó del coche.
Conductores con problemas de corazón
Como comentamos, estas personas deberán extremar las precauciones con las balizas V-16, sobre todo cuando tengan que utilizarlas. Deben mantenerlas lo más alejadas cuando no se usen, basta con guardarla en la guantera, y cuando tengan que hacer uso de ella, colocarla en la mayor brevedad de tiempo posible.
La baliza V-16 nació con el objetivo de proporcionar más seguridad a los conductores, pero poco a poco, se va evidenciando las grandes deficiencias que, en muchos escenarios, son todo menos seguras.





