La búsqueda por encontrar la máxima eficiencia en los motores de combustión es un tema serio. Los fabricantes están adoptando todo tipo de trucos de ingeniería para reducir los óxidos de nitrógeno y el dióxido de carbono tan rápido como sea posible, a fin de cumplir la estricta normativa de emisiones de la Unión Europea que tan cara les va a salir a partir de 2021.
Sin embargo, una pequeña empresa británica parecía haber encontrado la solución a todos estos problemas, poniendo con ello fin a los árboles de levas. Puede que el nombre de Camcon Auto no te suene en absoluto, pero su proyecto bautizado como Intelligent Valve Actuation (IVA) y presentado en 2017 prometía dar mucho de qué hablar en los años venideros.
El proyecto ha contado incluso con la ayuda técnica de Jaguar Land Rover. En esencia, hablamos de un módulo de control electrónico que se ubica en la parte superior del motor y directamente controla cada válvula con un actuador de giro. Con ello, consigue mejorar de forma notoria la eficiencia de los motores de gasolina, dotándolos de una mayor flexibilidad para alcanzar incluso la eficiencia de los motores diésel.
Con un control electrónico total sobre cada válvula, el IVA puede ajustar el flujo de aire que entra al motor hasta el grado y tiempo más pequeños. El resultado es una reducción de las emisiones de hasta un 20 por ciento, mejorando a su vez la potencia y el rendimiento. Proporciona en cada momento lo que el conductor demanda.
El sistema permite mediante un sistema de accionadores electromecánicos la elevación de la válvula, la sincronización de válvulas y la duración para ser independientes e infinitamente controlables. Como sabrás, esto rompe el vínculo mecánico clásico entre el funcionamiento de la válvula y la rotación del cigüeñal, un factor clave en el diseño de los motores de pistones durante más de un siglo.
Tras seis años de arduo trabajo y muchas pruebas experimentales en los bancos de potencia, la idea de esta compañía británica parecía haber dado sus frutos y estaba lista para probarse en carretera. Desde 2018, el IVA se ha ofrecido a los principales fabricantes y proveedores de componentes para el desarrollo de mecánicas más eficientes que podrían usarse tanto en vehículos tradicionales como híbridos.
Por desgracia, le está costando arrancar. Una industria dividida por completo sobre el futuro de la movilidad y la incertidumbre para llevar a cabo grandes inversiones en nuevas tecnologías que aún no han demostrado su eficacia a gran escala han paralizado las pruebas del proyecto, y eso que un tren de válvulas digital introduce una avalancha de nuevas variables con las que los ingenieros pueden jugar.
Sin embargo, llegar a los múltiples beneficios disponibles requiere una gran cantidad de trabajo para probar diversas configuraciones de velocidades del motor, temperaturas, cargas y variables. Con todo y con eso, en Camcom Auto no se dan por vencidos y están trabajando en tres nuevas direcciones para impulsar su proyecto.
Por una parte, están construyendo kits de trenes de válvulas plug and play para una gama de motores de investigación de un solo cilindro. Por otra, se está trabajando en los beneficios en el mercado de vehículos de servicio pesado con motores diésel; y en última instancia, se está trabajando en aplicar la inteligencia artificial a la calibración del IVT para un motor determinado y un conjunto de resultados de rendimiento.
Esperemos que el proyecto pueda salir finalmente adelante ¿A vosotros qué os parece? Para rematar, en el vídeo podéis ver su funcionamiento.



