Si vives en Madrid es probable que hayas visto recientemente algún coche de Lucid circulando por el centro sin saber todavía qué marca es. Aunque todavía no es demasiado conocida en España, Lucid empieza a dejarse ver en algunas de las grandes ciudades europeas y pronto llegará a nuestro mercado, pues ya es una más dentro de la competencia en otros países europeos.
¿Qué es Lucid?
Por el ritmo al que están llegando nuevos fabricantes de coches al mercado, podrías pensar que Lucid es una firma china. Sin embargo, su origen está en Estados Unidos. La compañía fue fundada en 2007 con el nombre de Atieva y, en sus primeros años, se centró en el desarrollo y la fabricación de baterías para otros fabricantes de automóviles.
No fue hasta 2016 cuando la empresa, ya bajo el nombre de Lucid, presentó su primer modelo de producción: el Lucid Air, una berlina eléctrica de gran tamaño con la que dieron el salto definitivo al mercado del automóvil como marca de coches independiente. En apenas 12 meses habían construido su primera fábrica de ensamblaje en Arizona, Estados Unidos, con una capacidad inicial para producir 10.000 coches al año.
De momento, Lucid ha conservado su red comercial en exclusiva para el mercado local. Ahora da el salto al viejo continente con la comercialización de su gama en Alemania, Noruega, Países Bajos y Suiza. Estos son los cuatro primeros países en recibir los primeros modelos de la marca. También ha previsto su lanzamiento en España para septiembre de 2026.
Así es la gama de Lucid
La gama de Lucid se compone únicamente de dos modelos: Air y Gravity. El primero de ellos es el que quizá ya conozcas. Se trata de una berlina de formato clásico y gran tamaño que compite por dimensiones frente al BMW i5, el Porsche Taycan o el Tesla Model S.
En otros países, como el local, la gama del Lucid Air es muy variada, incluyendo una alternativa de altas prestaciones de nombre Sapphire. Esta versión desarrolla una potencia máxima de 1.234 CV, acelera de 0 a 100 km/h en 1,89 segundos aproximadamente y alcanza una velocidad máxima de 330 km/h.
El Lucid Gravity es el segundo integrante de la marca y el primero en llegar a Europa. Este SUV eléctrico supera los cinco metros de longitud y cuenta con un habitáculo con hasta 7 plazas. Se ofrecerá con una potencia de hasta 839 CV y una autonomía de hasta 748 km gracias a una batería de hasta 123 kWh de capacidad.
En el interior, ambos destacan por una pantalla OLED de resolución 6k flotante y un display secundario ubicado en la parte inferior de la consola central. Comparten una disposición similar de los elementos además de un precio elevado. En Alemania, el Gravity más barato arranca en 99.000 euros, un rango de precio y una estrategia comercial cuyo objetivo es convertirse en la peor pesadilla de rivales como el nuevo Porsche Cayenne Electric.
Conducción autónoma de hasta nivel 4
Algunos de los avances técnicos más interesantes se encuentran en su equipamiento de software y su dotación tecnológica. De hecho, Lucid ya ha puesto en marcha un programa de pruebas de coches autónomos con el que podría competir con el Cybercab de Tesla.
Los últimos prototipos de su robotaxi podrían contar con televisión para ver programas o jugar a videojuegos sin que ningún conductor tenga que tomar el control del vehículo.
Tecnología punta con la gestión(sorprendente) de la IA
Los coches de Lucid contarán a finales de año con la presencia de una Inteligencia Artificial (IA) muy avanzada capaz de actuar según tres personalidades distintas. Puedes configurarla para que sea profesional y directa, relajada y tranquila o que se adapte a un punto intermedio, según tus gustos.
Más allá de las tareas básicas que también realizan otros modelos de la competencia como dar indicaciones para el navegador, gestionar llamadas o bajar y subir las ventanillas, el asistente de Lucid va un paso más allá, incluso teniendo en cuenta el bienestar mental del conductor como prioridad.
Tal y como pudieron comprobar los compañeros de Autonoción USA, si intentas pedir indicaciones para llegar a un casino cercano, el Lucid Air no se limita a trazar una ruta en el navegador. En lugar de eso, el coche trata de intervenir con un enfoque más preventivo: te pregunta si estás pasando por una situación complicada y te ofrece ayuda. De hecho, insiste hasta en tres ocasiones con el objetivo de proteger al conductor ante posibles situaciones de vulnerabilidad.
Pero ahí no acaba todo. Esta inteligencia artificial también es capaz de interpretar el contexto y reaccionar a lo que ocurre dentro del vehículo. Por ejemplo, si estás hablando con el asistente de Lucid y en ese momento se abre una puerta, el sistema interrumpe la conversación de forma automática, salvo que le indiques lo contrario. Y esto son sólo un par de ejemplos, también es capaz de redirigir tu ruta hacia un supermercado en un punto intermedio si le indicas que tienes compra pendiente antes de llegar a tu destino.
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