Actualmente estamos asistiendo a una auténtica revolución de la movilidad de las grandes ciudades y el coche eléctrico se ha posicionado como el gran favorito para sustituir al diésel y a la gasolina. Una transición que ya se ha iniciado y que será irreversible una vez consigamos superar con éxito los principales obstáculos a los que se enfrenta.
Uno de los principales «peros» que los usuarios encuentran al coche eléctrico es la falta de infraestructura de carga, un inconveniente en el que todas las empresas eléctricas y fabricantes de automóviles están trabajando. Claro ejemplo de ello es la Electric Avenue W9, una calle de Westminster, en Londres.
El proyecto ha sido desarrollado por Siemens y Ubitricity, quienes han instalado puntos de carga eléctricos en las farolas de esta avenida. En ella todas sus farolas tienen una doble función: iluminar la calzada y recargar coches eléctricos gracias a un medidor inteligente.
Según la investigación previa realizada por Siemens, más de un tercio de los conductores británicos planean comprar un coche eléctrico, híbrido o híbrido enchufable como próximo automóvil, y el 40% de dichos usuarios afirma que lo habría adquirido ya si la infraestructura de carga fuese mejor.
Ubitricity, una compañía con sede en Berlín, ha estado convirtiendo las farolas en puntos de recarga en la capital del Reino Unido desde 2015, y junto con su socio para el proyecto Siemens, ahora tiene unas 1.300 instalaciones repartidas por toda la ciudad.
La tecnología se instala en los postes de las farolas ya existentes y emplea la red eléctrica convencional, por lo que no hay que levantar las carreteras para tender nuevos cables. Los usuarios de vehículos eléctricos enchufan un extremo del SmartCable a la farola y el otro extremo a su vehículo.
El ayuntamiento de Londres quiere tener mil puntos de recarga en el distrito centro el próximo año.
Esto permite que los coches híbridos enchufables y eléctricos de batería se carguen durante la noche fuera de las residencias que no tienen garaje. Una caja de medición integrada en el cable registra cuántos kilovatios-hora se utilizan y se factura al cliente en consecuencia.
Actualmente, la ciudad de Westminster tiene un total de 296 puntos de recarga en farolas en servicio, pero la antigua Sutherland Avenue es la primera calle residencial en el Reino Unido que ha recibido una conversión completa de sus farolas, algo que también veremos en las dos calles adyacentes en los próximos meses.


