Geely vuelve a hablarnos del metanol. Su presidente, Li Shufu, sostiene que los coches eléctricos con baterías de litio pueden llegar a duplicar el peso de vehículos equivalentes que usan este combustible alternativo. El argumento no es nuevo que digamos pero ahora vuelve a tomar fuerza en un momento en el que China está regulando nuevamente su industria.
Apoyo político y despliegue energético
El ejecutivo de Geely apuntó a varias iniciativas del gobierno chino que amplían el foco más allá del coche eléctrico clásico. Entre ellas, una directriz publicada en julio de 2024 que impulsa una transición económica más verde, incluyendo infraestructuras para recarga, intercambio de baterías, hidrógeno y metanol.
En octubre del mismo año, varios organismos públicos lanzaron un plan conjunto para desarrollar polos energéticos integrados que combinan energía eólica, solar, hidrógeno, amoníaco y metanol. Según Li, todo esto marca el inicio de una sustitución energética a gran escala dentro del país. No quieren depender del petróleo que se ven obligados a importar de otras partes del mundo.
El choque: peso frente a densidad energética
Uno de los puntos clave del discurso fue la comparación directa entre tecnologías. Li defendió que el metanol tiene una densidad energética más de diez veces superior a la de las baterías de iones de litio. Esto implica que vehículos más ligeros contarían con prestaciones muy similares.
También vinculó el mayor peso de los eléctricos a un incremento en el consumo, especialmente en escenarios como el transporte pesado. Aunque reconoce que los eléctricos ya están plenamente implantados en China, deja claro que el debate técnico sigue abierto.
Dos décadas empujando el metanol
La apuesta de Geely lleva en realidad más de veinte años sobre la mesa. El primer programa piloto oficial en China arrancó en 2012 bajo el Ministerio de Industria, seguido de fases de evaluación y expansión.
En 2019, varias agencias gubernamentales respaldaron formalmente el uso de vehículos a metanol en algunas regiones. Desde entonces, 39 ciudades en 20 regiones han implementado más de 80 medidas para fomentar este tipo de movilidad.
¿Qué coche te compras?Del laboratorio a la calle (y al circuito)
La estrategia ya no se queda en pruebas. Geely está empezando a llevar el metanol a modelos de producción. Un ejemplo es una variante híbrida enchufable del Galaxy Starshine 6, equipada con un motor de 1.5 litros y 93 kW.
Además, la marca ha llevado esta tecnología al automovilismo. Ha desarrollado un programa de competición con motores compatibles al 100% con metanol M100, buscando validar rendimiento en condiciones extremas.
Donde realmente importa: transporte pesado
Li dejó claro que el foco principal no está en turismos, sino en sectores más exigentes. El metanol se perfila como una alternativa especialmente atractiva en transporte comercial y de carga, donde el peso, los costes operativos y las emisiones tienen más impacto.
También destacó su potencial en la reducción de carbono a lo largo de todo el ciclo de vida, sobre todo si se combina con producción de metanol a partir de fuentes renovables.
Exportaciones a plena potencia
Geely aprovechó el mismo foro energético para actualizar cifras. Durante el primer trimestre de 2026, la compañía exportó más de 200.000 vehículos, lo que supone un crecimiento del 126% respecto al año anterior.
Los modelos de nueva energía tienen un peso importante en ese volumen. De hecho, la empresa ha revisado al alza su objetivo anual de exportaciones: pasa de 640.000 a 750.000 unidades.













