Con su regreso al mercado, el Ford Capri dio un giro radical respecto a sus antecesores. Mantenía el nombre, sí, pero volvía convertido en un SUV de cinco puertas y 100% eléctrico. Ha pasado mucho tiempo desde aquel Capri de espíritu rebelde, no obstante, la marca recupera esta identidad atrevida gracias a la serie limitada Collection.
Serie limitada Collection: difícil pasar desapercibido
Esta nueva versión, denominada Collection, se posiciona en lo alto de la gama y ya está disponible también para el Ford Explorer, el SUV eléctrico con el que el Capri comparte plataforma, motorizaciones y varios elementos de la carrocería.
Los pedidos en España ya están abiertos y una de sus claves es el exclusivo color Azul Tribute para la carrocería, un tono que recuerda a los colores tradicionales con los que el primer Capri de la historia compitió durante los años 70.
Refuerza este look “rebelde” con nuevos faldones, taloneras y alerones de color negro y una franja de vinilo en color negro brillo que recorre capó, techo y maletero. A ello se suman unas nuevas llantas más grandes, de 21 pulgadas en acabado bitono.
Estilo propio también en el interior
Por dentro, esta serie limitada también se distancia del resto de la gama. El color principal pasa a ser un negro Ónix con detalles exclusivos en color contraste Azul Tribute. Este último, presente en los laterales de los asientos, la barra de sonido inferior y los cinturones de seguridad. También destacan el efecto en negro y azul del salpicadero y la consola central, así como una inserción de franjas verticales en los asientos
El sistema de infoentretenimiento estrena ahora un nuevo software basado en Android. Gracias a esta actualización, Ford asegura que la navegación entre los menús del Capri resulta más fluida. También luce un nuevo diseño, que mejora la visibilidad y añade la función de agrupar aplicaciones en carpetas para ordenar la pantalla principal.
Mejoras tecnológicas que apetecen
Aprovechando la ocasión, la marca del óvalo también introduce mejoras relevantes en el equipamiento tecnológico del Capri. Entre ellas destaca el control de crucero adaptativo inteligente, capaz de ajustar automáticamente la velocidad del vehículo en función del entorno. Para ello, tiene en cuenta la información procedente de las señales de tráfico, las curvas, los cruces y las rotondas.
Como novedad, ahora también puede reconocer semáforos, reduciendo la velocidad o incluso deteniendo el coche por completo si detecta que la luz está en rojo o ámbar. A ello se suman otras funciones interesantes, como el asistente de marcha atrás, que memoriza la trayectoria recorrida por el vehículo durante los últimos 50 metros y es capaz de repetirla automáticamente en sentido inverso.
También incorpora el sistema de aparcamiento entrenado, una tecnología que permite al coche asumir el control de la dirección y los pedales para reproducir una maniobra de aparcamiento ya realizada previamente. De este modo, puede estacionar de nuevo en la misma plaza de forma automática, con la posibilidad de almacenar hasta cinco escenarios distintos.
Por otro lado, un nuevo asistente monitoriza el estado del conductor. Combinado con el sistema de ayuda al mantenimiento de carril, una cámara supervisa el nivel de atención de quien va al volante y detecta posibles episodios de somnolencia. Si el conductor no responde, el Capri puede frenar automáticamente para alertarle.
El sistema, además, va un paso más allá. Si sigue sin detectar respuesta por parte del conductor, activa las luces de emergencia, detiene el vehículo de forma progresiva, desbloquea las puertas y avisa a los servicios de emergencia. Todo ello, de manera automática.
Si echamos un vistazo al configurador oficial de Ford, vemos que el Capri Collection arranca en 46.946,08 euros en su versión de tracción trasera y 286 CV, situándose en la parte alta de la gama. Por encima se coloca la variante más prestacional, con 340 CV y tracción total, cuyo precio asciende hasta los 50.695,61 euros.




