El Ford Focus RS es uno de los compactos deportivos más suculentos que hay actualmente en el mercado, y gran parte de la culpa de su éxito la tienen el insaciable motor EcoBoost de 2.3 litros con 350 CV y algunas ‘chucherías como el ‘Drift Mode’. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y en algunas ocasiones hemos podido leer quejas de algunos propietarios hablando de la expulsión de humo blanco por el escape con el vehículo en frío y apenas 10.000 kilómetros en el marcador.
Al parecer, Ford ha asumido la responsabilidad del asunto confirmando que el Focus RS tiene un problema de consumo de refrigerante, por lo que el fabricante del óvalo azul está trabajando duro para encontrar una solución al problema.
Por ahora se desconocen las causas de este defecto de forma oficial, pero todo apunta a problemas de estanqueidad en el bloque motor y la culata por el uso de materiales poco adecuados. Hasta que la temperatura del motor no alcanza una temperatura elevada, parte del refrigerante se cuela en los cilindros, lo que provoca la mencionada expulsión de humo blanco por el escape que, a la larga, se puede traducir en averías.
Según apunta la marca, este problema sólo se ha dado en las primeras unidades del Ford Focus RS (no afecta al bloque 2.3 Ecoboost del Mustang) y la producción actual cuenta con una nueva aleación en la mecánica que solventa este defecto, aunque no se descarta una llamada a revisión futura para asegurarse de que todos los clientes tienen el problema solucionado. Hasta ahora, aquellos que han acudido al taller han recibido un nuevo motor en garantía.
