Como ya sabéis, Jeremy Clarkson, el que fuera presentador estrella de Top Gear para la BBC, ha dado mucho de qué hablar en los últimos meses. Junto a sus nuevos proyectos Grand Tour y DriveTribe, el presentador británico también escribe semanalmente en The Sunday Times Driving, donde pone su granito de arena con una prueba semanal.
Digamos que Jeremy es una de esas personas que, tras llegar a la cumbre, se puede permitir conducir el coche que quiera cuando él quiera sin recibir una negativa como respuesta, y todo ello sin tener que maquillar después el resultado. Por ello, hoy os traigo un listado de los 10 modelos más emocionantes (según el propio presentador) que han pasado este año por su garaje ¡Y ojo, porque hay dos intrusos!
Concretamente, hablo del Opel Zafira Tourer 1.6 CDTI Tech Line y el Volvo XC90 D5. Sí, dos modelos diésel, una de las mayores manías de Clarkson. Claro está que, salvo por estos dos “vehículos lentos” (como afirmaba Clarkson en alguna ocasión acerca de los diésel), el resto de modelos son grandes deportivos de esos que muchos desearíamos tener en el garaje:
- Mazda MX-5 2.0 Sport Recaro
- Alfa Romeo 4C Coupe
- Mercedes AMG GT S
- Ford Focus RS
- Ford Mustang Fastback 5.0 V8 GT
- BMW M2
- Ferrari 488 GTB
- Lamborghini Aventador
Sé que a ninguno de nosotros nos importaría ponernos al volante de cualquiera de ellos, pero ya sabemos que nuestro amigo Jeremy es un tanto exigente. Aun así, hay tres modelos que sorprendentemente destacaron en su top ten. En primer lugar, tras la prueba del Mazda MX-5 Miata de cuarta generación el periodista afirmó que «ese coche es realmente una cura para la depresión, simplemente no puedes estar de mal humor mientras lo conduces”.
El segundo puesto es para un alemán, el Mercedes_AMG GT S, el cual Jeremy Clarkson definió como “El Mustang de Mercedes. De todos los vehículos de este segmento del mercado, casi seguro que sería mi elección». Por último (y quizá sea la mejor cita de todas), el británico se refirió al Alfa Romeo 4C declarando que «es un coche terrible y, sin embargo, lo adoro. Cualquier otro vehículo, con su refinamiento y su sistema electrónico perfecto, no puede evitar sentirse una máquina. El Alfa, con sus defectos y su tendencia a ir por donde quiere, parece humano”. Amén.
