Si estabas esperando a las ayudas directas anunciadas para la adquisición de vehículos nuevos y tu elección era un vehículo diésel, deberás saber que los automóviles con ese combustible se quedarán fuera y no podrán beneficiarse de los subsidios.
A pesar de que el mercado español lleva meses reduciendo la cuota de automóviles alimentados con motor diésel, todavía son muchos los usuarios que optan por ellos debido a sus necesidades, gustos o cualquier otra razón. El importante avance en los motores de gasolina y los híbridos parecen estar eclipsando las ventas de los «petroleros».
A falta de confirmación oficial, parece que el borrador inicial del nuevo plan de ayudas contemplará a los vehículos alimentados con gasolina (pero de bajas emisiones) y aquellos vehículos que usan gas licuado, gas metano o poseen motores híbridos y/o eléctricos (si irán en un mismo plan o separado todavía no se ha confirmado).
Según los últimos datos serán 66,6 millones de euros los que se destinen al nuevo Plan PIVE y se hará en dos partidas diferentes. Lo malo es que ese presupuesto debería cubrir las compras de todos los vehículos con subvención (los citados más arriba, incluidos los del MOVEA).
De momento no se conocen las cantidades de las que podrán beneficiarse ni la implicación que tendrán los fabricantes/importadores así que toca esperar todavía un poco para salir de dudas.

