Si la semana pasada os hablábamos de ciertas novedades en nuestro país acerca del ‘Dieselgate’ de Volkswagen, hoy es el turno de una de las marcas del gigante alemán, y ojo, porque el tema es serio. Según informa el diario germano Bild am Sonntag, la KBA, el organismo encargado de homologar y revisar los vehículos en Alemania, ha llamado a revisión a nada menos que 127.000 vehículos de Audi tras detectar que van equipados con el fatídico software que desató el escándalo Volkswagen.
El Ministerio de Transporte alemán ha confirmado que dicho dispositivo de manipulación de emisiones de gases contaminantes continúa siendo instalado en los últimos modelos de Ingolstadt, afectando a los nuevos Audi A4, A5, A6, A7, A8, Q5 y Q7.
A pesar de que la marca alega que todos estos vehículos ya estaban incluidos en una llamada a taller voluntaria anunciada durante el pasado mes de julio de 2017 (850.000 vehículos diésel V6 y V8), desde la KBA no parecen ser muy comprensivos, pues han amenazado a la compañía de los cuatro aros con retirar la homologación para su última berlina de representación, el Audi A8, el cual acaba de ser lanzado al mercado.
Según ha comunicado Audi, «el software de control del motor para los vehículos en cuestión será completamente revisado, probado y presentado a la KBA para su aprobación«.
Tal y como ocurría en su momento, el organismo alemán ha descubierto que el dispositivo equipado en estos modelos desactiva las medidas de reducción de emisiones en el tráfico real, pero sin embargo entra en funcionamiento cuando el vehículo está en un banco de pruebas. Recordemos que a Volkswagen la «gracia» le llevó a retirar más de 11 millones de vehículos y, solo al otro lado del Charco, le ha supuesto un coste superior a 23.000 millones de euros al tener que reparar, recomprar e indemnizar por 475.000 vehículos.
