El Yeti es de esos coches que terminas comprando por fiabilidad, confort y sobre todo, por practicidad. O lo amas o lo odias.
Nosotros lo hemos tenido ya en muchas ocasiones en la sección de pruebas y lo cierto es que nos ha encantado. Lo que no hemos tenido ha sido un Yeti como del que os hablamos hoy.
Se trata de un vehículo enfocado a la versatilidad pero cuando alguien decide terminar con su aburrida conducción y le efectúa un trasplante de corazón, la cosa cambia y pasa a convertirse en un vehículo mucho más prestacional.
El motor 2.5 de Audi está de moda y seguro que con el paso de los años se convertirá en uno de esos motores icónicos –en términos prestacionales-. Al parecer, un preparador llamado TTS Roadsport cogió una unidad pre-facelift del Yeti y la transformó en un abominable hombre de las nieves.
La empresa británica ha decidido sustituir el motor turbodiésel TDI de 2.0 litros y 170 cv por un motor turboalimentado de 5 cilindros y 2.5 litros de un Audi TT RS.
La caja de cambios, la suspensión, el sistema de tracción y alguna que otra pieza más también ha sido sustituida con el fin de adecuar el modelo a las nuevas prestaciones.
Con este cambio, el vehículo ha pasado de tener unos generosos 170 cv a unos sobrados 340 cv, aunque ojo, esto no acaba aquí. Así es, la historia no ha acabado. Como no les parecía suficiente con 340 cv, los preparadores han decidido montar un turbocompresor Loba LO500 un nuevo mapeado y Voila!, aquí tienes un Yeti de 510 cv…
No sabemos el destino del modelo pero por el momento podemos disfrutar del mismo en el circuito Brands Hatch de Gran Bretaña, donde lucha con varios modelos en el siguiente vídeo.