2015 está siendo un año repleto de aniversarios. Homenajes a icónicos modelos de Mercedes-Benz, Volkswagen o Volvo han despertado nuestro interés en lo que va de año y hoy es el turno del fabricante checo Skoda, cuyo mítico Skoda 130 RS de rallyes cumple ya 40 primaveras. Para celebrarlo, que menos que llevar a cabo una reinterpretación moderna de aquél clásico, y por ello el diseñador Petr Novák ha trabajado duro durante 18 meses sobre la base de un Audi R8 de primera generación, «dando a luz» un prototipo al que ha bautizado como Skoda R200 Non-Fiction.
El 130 RS fue el coche de carreras más exitoso de Skoda de todos los tiempos y es natural que exista cierta nostalgia por este modelo en los países que se encontraban al este del Telón de Acero. El diseño del R200 es, obviamente, muy en la línea del Grupo VAG y supone un homenaje al motor trasero original del 130 RS con unas proporciones ajustadas: 4,4 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,3 metros de alto.
Seguros de sí mismos y de que su esfuerzo iba a causar furor en el mundo real, el señor Novák y Metal Hoffmann -una empresa que trabaja con fabricantes de automóviles como Bentley, Volkswagen y Volvo- no se han limitado a crear un mero ejercicio de diseño, sino que afirman tener intención de llevarlo a producción a modo de serie limitada de 26 unidades a un precio de 255.000 euros cada una. De hecho y, para darle mayor credibilidad a este proyecto que verá la luz en 2016, el concept que tenéis ante vuestros ojos es plenamente funcional.
Y no es simplemente funcional, sino que hereda del Audi R8 la mejor parte, el potente bloque V8 de 4.2 litros con 420 caballos de potencia y 430 Nm de par máximo asociado a un cambio manual de seis velocidades que transmite la potencia a las cuatro ruedas. La única pega es que por ahora desconocemos si la tracción total es también la misma de Audi, la excelente tracción quattro.
Aunque no conocemos las especificaciones de rendimiento, si tenemos en cuenta que este modelo debe de pesar casi lo mismo que un Audi R8 (1.635 kg), debería ser capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima 300 km/h.







































