Si eres un amante de los cambios manuales probablemente alguna vez haya salido de tu boca la típica frase de «si te gustan los cambios automáticos es porque eres un vago, a ti no te gusta conducir«. Por la misma regla de tres, si eres un fanático de los cambios automáticos, alguna vez tus oídos habrán padecido el suplicio de escuchar esta frase.
Pues lo cierto es que, misteriosamente, hay una parte de la población a la que nos gustan los cambios automáticos y sí, ¡también nos gusta conducir! Para gustos los colores… puede que los habituados a decir esa frase no sepan cómo sacarle el máximo provecho a un cambio automático y por ello no lo prefieran, o simplemente les guste más el tacto del embrague y la palanca de cambios manual, eso ya es cosa de cada uno.
En cualquier caso, al igual que en su día os hablé de cinco malos hábitos que acaban reduciendo la vida útil de un vehículo con transmisión manual, hoy es el turno de las transmisiones automáticas, con otras cinco cosas que no deberíamos hacer a la hora de ponernos al volante de este tipo de vehículos, independientemente del tipo de cambio automático que monten (convertidor de par, CVT, doble embrague…).
Puede que actualmente en vuestra familia no tengáis un coche con transmisión automática, pero estoy prácticamente seguro de que alguna vez os tocará conducirlo. A diferencia de lo que mucha gente cree, las cajas automáticas son bastante complejas, y es por eso que hay ciertos cuidados especiales que debemos tener en cuenta para garantizar su durabilidad y correcto funcionamiento porque, a la larga, el coche os lo acabará agradeciendo (y vuestro bolsillo, también).
No selecciones la posición ‘N’ al bajar pendientes
Se ha convertido en una creencia popular el hecho de pensar que, al bajar por una pendiente empinada -como pueda ser la de un puerto de montaña-, seleccionar la posición neutral puede ayudarnos a ahorrar unos litros de gasolina mejorando así el consumo. Pues no, siento desmontaros este tópico y, de hecho, en su día os hablé largo y tendido de ello.
En este sentido cabe señalar que las cajas automáticas modernas son capaces de cortar el suministro de combustible al motor en estas condiciones y hacer que las ruedas hagan que el motor gire, y no al revés. Es más, en algunos estados de los Estados Unidos como California, Georgia o Colorado es incluso ilegal llevar a cabo esta práctica. En concreto, son 15 los Estados.
Sí que debes seleccionar la posición ‘N’ al ser remolcado y cuando entras en el túnel de lavado.
Además, y esto es de «primero de autoescuela», al no llevar una marcha engranada mientras el vehículo está en marcha hace que perdamos cierto control sobre el mismo, ya que si de repente fuera necesario acelerar para esquivar un obstáculo o frenar enérgicamente, perdemos totalmente la ayuda del motor. Así que ya sabéis, no solo se gasta más combustible y se daña la transmisión, también resulta menos seguro.
Nunca pases de ‘D’ a ‘R’ en movimiento
Esto parece bastante obvio, pero muchas veces con las prisas se nos olvida que los frenos de un coche están diseñados para frenar, mientras que la transmisión tiene como función cambiar de marchas, y al tiempo que vamos frenando pues ya vamos pasando de ‘D’ a ‘R’ -y viceversa- para ahorrar unas décimas de segundo.
Si lo haces alguna vez y, a baja velocidad, probablemente no pase nada, pero si con frecuencia no esperas a que el coche se detenga por completo para efectuar este cambio de marchas, estarás poniendo un estrés adicional en la banda de la transmisión, desgastándola así de forma prematura. Y por desgracia, cuando tengas que cambiar la transmisión, le va a doler a tu bolsillo mucho más de lo que te gustaría.
Selecciona la ‘N’ solo en detenciones largas
Hace unos meses me preguntaba un amigo si debía llevar a cabo esta práctica en su coche nuevo -un Mercedes-Benz Clase C, para ser más exactos- para que no se resintiera la transmisión, y lo cierto es que, como no le supe responder, lo hace desde entonces.
Inculto de mí, ingenuo de él, las cajas de cambio automáticas están diseñadas para soportar esa pequeña fuerza que hace el motor en posición ‘D’ cuando el vehículo está detenido, por lo que resulta más perjudicial cambiar constantemente entre las distintas posiciones de la palanca, pues poco a poco el selector de marchas se irá desgastando de ese uso frecuente.
Además, por regla general el ralentí es más alto en posición Neutral que en Directa, así que además estarás consumiendo más combustible. Si te encuentras en un atasco épico y vas a estar parado más de 90 segundos, es incluso preferible que apagues el motor que estar pasando de la ‘D’ a la ‘N’ constantemente.
Pasa de ‘P’ o ‘N’ a ‘D’ pisando el freno ¡Y solo el freno!
Puede que estés acostumbrado a un coche manual y, para salir rápidamente, aceleres mientras la palanca se encuentra en Neutral, pasando rápidamente a la Directa mientras tanto. Mal, olvídate de la maniobra de pisar el embrague, revolucionar el coche, meter primera y soltar el pedal mientras aceleras; las cajas de cambio automáticas saben hacer por sí mismas todo el proceso.
En un coche automático, acelera solo cuando tengas seleccionada la ‘D’ y así evitarás desgastar la turbina de la transmisión, porque tendrás que gastarte una buena suma de dinero en reemplazarla si se rompe.
Selecciona ‘P’ solo cuando el coche esté detenido
Esta es otra de las prácticas habituales fruto de las prisas. Cuando tengas prisa por llegar a algún sitio y bajarte del coche, espera a tener detenido el vehículo por completo antes de seleccionar la posición ‘P’, ya que de lo contrario puedes romper la traba de la transmisión. Es cierto que muchas de las cajas de cambio automáticas modernas no dejan hacerlo, pero por si acaso mejor no lo intentes…
Igualmente, cuando aparques usa el freno de mano en vez de conformarte únicamente con seleccionar la ‘P’, especialmente en cuestas pronunciadas, pues así evitarás que todo el peso del coche caiga únicamente sobre la caja y ésta se desgaste antes de lo habitual. Es más, activa el freno de mano antes de colocar la palanca en posición ‘P’.





