La actual guerra comercial en la que nos encontramos tiene un denominador común, tu bolsillo, sí, el bolsillo de Paco. Si cambias de país y te vas a Estados Unidos, esta guerra comercial afecta al bolsillo de Jhon y si vas a China, tres cuartas partes de lo mismo pero con el nombre local que le pongas al ciudadano.
Las guerras comerciales que nuestros políticos venden como un acierto, realmente son una forma de financiación de los estados.
Hoy parecer que uno de los frentes que la UE tenía abierto con China, se está solucionando y sí, afectaba directamente al bolsillo de todos los que querían comprarse un coche eléctrico chino.
Tal y como ya te contamos hace meses, el origen del conflicto se remonta al 4 de octubre de 2023, cuando la Comisión Europea abrió una investigación antisubvenciones contra los vehículos eléctricos procedentes de China.
Bruselas consideraba que estos coches se beneficiaban de ayudas públicas que distorsionaban los precios y perjudicaban al mercado europeo. Los coches chinos venían “subvencionados” y entonces los coches europeos eléctricos no resultaban tan atractivos.
Dos años después, en octubre de 2025, la Unión Europea decidió imponer aranceles adicionales, aunque dejó abierta la puerta a seguir negociando alternativas, como los compromisos de precios ahora acordados.
Estos aranceles se sumaban al arancel base ya existente del 10% y varían en función del fabricante: Tesla: 7,8%, BYD: 17,0% o Nio y Xpeng: 20,7%.
Esto se traducía en lo siguiente: Si Paco de España se quería comprar un BYD, pagaba un 27% de aranceles por la cara y a esto había que sumarle un IVA que en nuestro caso era un 21%. Sobre el precio del coche, Paco de España pagaba un 48% de impuestos a los que hay que sumar transporte, revisión pre entrega, la comisión de la marca y la comisión del concesionario. Vamos, que un coche de 10.000 euros en China, era un coche de 20.000 euros en España, un disparate.
¡Parece que hay acuerdo!
Tanto China como la Unión Europea han dado un paso hacia un lado para rebajar la tensión comercial relacionada con estos aranceles. Tras meses de llamadas, ambas partes han alcanzado un acuerdo que des enquista la situación actual.
El acuerdo fue confirmado hace unas horas por el Ministerio de Comercio de China.
Bruselas prepara una guía para los fabricantes chinos
Como parte del pacto, la Comisión Europea publicará un documento orientativo en el que se detallará cómo deben presentarse las ofertas de precios.
Desde Pekín subrayan que este avance es el resultado de un diálogo continuo entre ambas partes y una prueba de que China y la UE pueden resolver sus diferencias sin recurrir a una escalada de medidas proteccionistas.
Un acuerdo con impacto real en Europa
Más allá del lenguaje diplomático, este acuerdo puede tener consecuencias muy positivas, como la rebaja de precios de algunos modelos eléctricos chinos en España.
Esto también permitirá ampliar la oferta de coches eléctricos asequibles en Europa. Un factor clave para acelerar la transición energética y hacerla más accesible para los ciudadanos.
