El BMW M2 es el acceso al universo M y aunque este coche es el BMW M que más me ha sorprendido en los último años, lo cierto es que ahora parece que va a ser mejor. Sí, a partir de julio de este mismo 2026 se podrá equipar un M Performance Track Kit para convertir al pequeño modelo de BMW M en una máquina aún más bestia y pensada para las tandas en circuito.
En paralelo, el BMW M2 CS, la versión más radical de la gama, sube el listón con un enfoque todavía más extremo en comportamiento y diseño. Y por si faltaba algo, el sistema de escape M Performance viene a rematar la jugada, elevando tanto el sonido como la presencia a otro nivel.
M Performance Track Kit: pensado para pista, homologado para la calle
Los track days ya no son cosa de cuatro frikis con mono de carreras. Cada vez más conductores quieren exprimir su coche en circuito, entender cómo se comporta al límite y, de paso, compartir vicio con gente que está igual de enferma por los coches. Aquí es donde entra el M Performance Track Kit para el BMW M2.
La gracia está en que no es un capricho para circuito, es un kit accesorio completamente legal para circular por carretera, pero cuando entras a pista saca los dientes.
El kit incluye un arsenal aerodinámico bastante serio. Delante nos topamos con un splitter ajustable manualmente, integrado con el difusor frontal, acompañado por difusores en los pasos de rueda y una toma específica para refrigerar el aceite. Todo esto se traduce en más carga aerodinámica y más agarre, especialmente cuando empiezas a ir rápido de verdad. Los pequeños aero flicks terminan de afinar el apoyo en la parte delantera.
Detrás, el protagonista es un alerón tipo swan neck heredado directamente de los BMW M4 GT4 y GT3.
Llegados a este punto hay que decir que BMW ha incorporado un truco y es que el kit cuenta con un “Race Mode” en el que el alerón se desplaza 50 mm hacia atrás, aumentando notablemente su eficacia. En modo “Street”, vuelve a su posición homologada para cumplir con la normativa. Además, puedes ajustar el ángulo en dos posiciones según el circuito. Como detalle, integra una luz de freno en el propio alerón.
Este kit también estará disponible y homologado para los M2 más antiguos de esta generación
Suspensión y chasis: ajuste fino al más puro estilo BMW M
Si la aerodinámica ya pinta seria, el chasis no se queda atrás. El Track Kit incorpora una suspensión roscada con ajuste de rebote y compresión, además de copelas regulables y un sistema de amortiguación derivado de la competición que, ojo, también está homologado para calle.
Puedes bajar el coche hasta 20 milímetros en ambos ejes y ajustar la altura de forma continua.
Todo el conjunto ha sido desarrollado con ingenieros de BMW M que llevan años afinando coches de competición.
El precio del kit en Alemania será de 23.500 euros más impuestos, sin incluir montaje.
BMW M2 CS: más carácter, más presencia
El BMW M2 CS ya viene de serie con un enfoque más radical. Con sus 390 kW (530 CV) y el seis cilindros en línea con tecnología M TwinPower Turbo, es el tipo de coche que no necesita nada extra pero al que todo lo extra le sienta bien.
BMW ha decidido darle otra vuelta de tuerca al modelo con el sistema de escape M Performance, disponible como opción.
El nuevo escape optimiza el flujo de gases para sacar aún más carácter al motor. Además, permite seleccionar diferentes modos que ajustan cómo suena el coche. Todos tienen algo en común: suenan a coche serio, sin filtros.
En lo visual también hay chicha. Las salidas opcionales están hechas en fibra de carbono y titanio. El sistema es unos 8 kg más ligero que el de serie.
El precio para esto parte de los 8.343,50 euros, también sin instalación.


















