Ford había anunciado hace unos meses que el EcoSport no estaba logrando cumplir con los objetivos de ventas quizás por problemas relacionados con la calidad percibida y la estética. Hoy han presentado las nuevas versiones que deberían mejorar la percepción del público hacía este todocamino pequeño.
Exteriormente se han introducido pequeños cambios que alteran poco su imagen pero que consiguen hacerlo más atractivo. En el frontal se han integrado unas nuevas luces diurnas por LEDS en color azul y en algunos acabados tendrán un protector de bajos en color aluminio de nueva factura.
En el interior el salpicadero mantiene las formas ya conocidas pero se mejoran los plásticos usados para recubrir las distintas superficies, destacando especialmente los paneles de las puertas que antes tenían un aspecto muy mejorable. No se ha aprovechado la actualización para incluir una pantalla multifunción más grande, un detalle que habría conseguido mejorar la impresión visual.

Los cambios que no se ven afectan a las suspensiones, con un tarado pensado para el consumidor europeo, y que además de mayor firmeza y capacidad de filtrado, reduce la altura al suelo en 10mm. La dirección eléctrica también tiene un nuevo calibrado y el control de estabilidad mejora su precisión.
La oferta de motores contará con un nuevo 1.5 TDCI con 95 CV que sustituirá al anterior 1.6 TDCI. Está adaptado para cumplir con la normativa Euro 6 y se combinará con una caja manual de cinco velocidades. Su consumo medio será de 4,4 L/100. Ford también dice que seguirá a la venta el 1.0 Ecoboost con 125 CV y no dicen nada del 1.5 Ti-VCT con 112 CV que hasta ahora formaba el escalón de acceso.
De momento no conocemos los precios recomendados ni la gama que llegará a los concesionarios españoles así que habrá que esperar todavía unas semanas para salir de dudas.








