La división deportiva de la marca alemana de la estrella lleva tiempo afinando una nueva generación de modelos eléctricos con la que buscan posicionarse como la marca más radical del panorama eléctrico.
Tras lo que ya os hemos mostrado con fotos espía le llega el turno al próximo en esa lista, un SUV de altos vuelos que ya rueda en condiciones extremas por carreteras nevadas y que apunta a convertirse en el nuevo juguete favorito de quien quiera prestaciones absurdas sin una gota de gasolina.
El prototipo ha sido visto en el norte de Europa, donde el hielo no perdona. En estos escenarios invernales se pone a prueba todo lo importante, desde la gestión térmica de las baterías hasta la tracción en condiciones de agarre mínimo. Y lo que están viendo nuestros fotógrafos deja claro que el desarrollo está bastante avanzado.
A simple vista, el camuflaje parece que ya empieza a retirarse. Se intuyen ya lo que parecen unos faros definitivos, líneas de carrocería más limpias y una silueta que mezcla músculo con cierto aire coupé. No es un SUV al uso; es más bien un familiar sobrelevado y tremendamente eficaz.
Diseño: menos disfraz, más carácter
Uno de los cambios más evidentes está en el frontal, donde ya se aprecian elementos de iluminación de producción. El capó muestra nervaduras marcadas, buscando ese punto agresivo con el que AMG bautiza a todos sus modelos. En el lateral aparecen detalles curiosos como los retrovisores anclados a las puertas y unos tiradores enrasados que ayudan a mejorar supuestamente la aerodinámica.
Las proporciones tampoco pasan desapercibidas. Hablamos de un coche ancho, bajo para su categoría y con una postura que sugiere estabilidad incluso estando parado. Las llantas son enormes y montan neumáticos con medidas distintas entre ejes, lo que deja claro que aquí se prioriza la tracción y el rendimiento.
Interior digital con enfoque radical
Aunque el habitáculo todavía es un misterio en las unidades de pruebas, todo apunta a una configuración muy tecnológica. Se espera un entorno dominado por pantallas de gran formato, con una interfaz centrada en el conductor y múltiples configuraciones de asientos.
Habrá versiones más prácticas con cinco plazas, pero también configuraciones más exclusivas con solo cuatro asientos individuales.
En lo que respecta a las mecánicas, se habla de configuraciones con dos o incluso tres motores eléctricos, desarrollados con tecnología de flujo axial, mucho más compacta y eficiente en términos de potencia.
La versión más bestia podría rondar los 1.300 CV, una cifra que hace unos años era territorio exclusivo de hiperdeportivos. Con ese arsenal, no sorprende que el 0 a 100 km/h se sitúe en torno a los tres segundos o incluso por debajo.
No todo es potencia bruta. La batería promete cifras decentes, con una autonomía que superará los 600 kilómetros en condiciones ideales. Pero donde realmente destaca es en la carga gracias a una arquitectura de 800 voltios.
Este AMG tiene objetivos claros, y uno de ellos es el segmento donde juega el futuro Cayenne eléctrico. La pelea va a ser interesante y es que hablamos de dos marcas con ADN deportivo intentando demostrar quién sabe hacer el SUV eléctrico más salvaje.
Si todo sigue el ritmo previsto, la versión definitiva debería presentarse en 2027. Para entonces, AMG ya tendrá varios eléctricos propios en la calle.

















