El 6 de febrero de 2026 la Unión Europea publicó el Report-2026-5 y, básicamente, dejó a medio Stellantis con el taller en llamas metafóricamente. Y en algunos casos, casi literal. Porque lo que parecía una llamada a revisión puntual se ha convertido en un efecto dominó que salpica a Fiat, Peugeot, Citroën, Opel y DS. Casi nada.
El problema tiene nombre y apellidos y es el motor diésel DV5R también conocido comercialmente como 1.5 Bluehdi. Y no, no es una pijada electrónica ni una luz que se enciende por vicio. Aquí hablamos de combustible goteando donde hay calor, algo que no suele acabar bien.
El fallo que lo lía todo: una tuerca rebelde
El origen del drama es tan simple como preocupante. En el sistema common rail, una pieza no tiene la forma exacta que debería. Con el uso, una tuerca se afloja, el gasóleo empieza a escaparse y acaba cayendo encima del escape y cuando este está caliente, la cosa puede ser desastrosa.
¿Consecuencia? Vapores, olor raro, humo y en el peor escenario, fuego bajo el capó.
La lista de marcas afectadas (sí, es larga)
Fiat Professional
Doblò y Scudo fabricados entre julio y octubre de 2025. Campaña F53A. Alerta SR/00374/26.
DS Automobiles
DS4 V2 y DS7 Crossback. Campaña GQ5. Alerta SR/00368/26.
Citroën
Berlingo, C5 Aircross y Jumpy. Mismo motor, mismo fallo, misma campaña GQ5.
Opel / Vauxhall
Astra L, Combo y Vivaro. Campaña KTX. Alerta SR/00365/26.
Peugeot
308, Rifter, Partner y Expert. Campaña M3A.
Todos estos coches se fabricaron en Francia, todos incumplen la normativa europea de seguridad y todos están llamados a revisión obligatoria desde el 21 de enero de 2026.
¿Qué significa todo esto para el conductor?
Si tu coche es Fiat, Peugeot, Citroën, Opel o DS, fabricado entre 2023 y 2025, no mires para otro lado. Mira el VIN, llama al concesionario y pasa por el taller di tienes un BlueHDi de 1.5 litros.
