Todos hemos oído hablar alguna vez de ABS y sabemos, o creemos, que nuestro coche lo tiene. Sin embargo, pocos saben a ciencia cierta qué es y para qué sirve. El sistema ABS es uno de los grandes avances en seguridad activa del automóvil. Es obligatorio desde hace años en los vehículos nuevos en Europa por lo que lo más probable es que tu coche cuente con él. Ha sido un avance clave en el mundo automovilístico para reducir accidentes por pérdida de control en frenadas de emergencia. Cuando el testigo de ABS se enciende en nuestro cuadro, son muchos los conductores que no saben qué significa o qué hacer y en estas líneas vamos a intentar aclarar esa dudas.
¿Qué es el ABS en un coche y para qué sirve?
ABS son las siglas de Anti-lock Braking System (Sistema Antibloqueo de Frenos). Como su propio nombre indica, la principal función de este sistema es evitar que las ruedas se bloqueen cuando nos vemos obligados a frenar de forma brusca. En un sistema que apareció hace unos años y ha evitado múltiples accidentes. Antes de su llegada si el conductor pisaba el freno muy fuerte, las ruedas podían bloquearse y perder adherencia lo que aumentaba la distancia de frenado y por lo tanto el riesgo de accidente.
El funcionamiento de ABS es posible gracias a sensores de velocidad en cada rueda, una unidad de control electrónica y otra hidráulica que regula la presión del freno. Cuando este sistema detecta que una rueda puede bloquearse, reduce la presión de frenado en esa rueda. Si se nota un golpeteo en el pedal cuando frenamos de forma brusca es que el sistema está funcionando correctamente.
Se encendió el testigo de ABS: qué significa y qué hacer en ese caso
En el cuadro de nuestro coche hay una serie de testigos luminosos que se encienden cuando algo no funciona o cuando algo está en funcionamiento para que el conductor lo sepa. Uno de esos testigos es el de ABS que normalmente se ilumina en un tono amarillo o ámbar.

Este testigo se encenderá siempre cuando ponemos la llave en el contacto, pero si todo funciona correctamente se apagará automáticamente. Si no se apaga o se enciende mientras estamos circulando, lo que nos está indicando el testigo que el sistema antibloqueo no está operativo. No hay que asustarse en exceso, es decir, los frenos del coche siguen funcionando si el testigo está encendido, pero el coche frena de forma convencional sin el sistema antibloqueo. Esto significa que si frenamos de emergencia, las ruedas se pueden bloquear teniendo más riesgo de derrape y mayor distancia de frenada.
¿Por qué se enciende el ABS?
Hay distintas causas por las que se pueda encender el testigo:
- Haya un sensor de rueda defectuoso.
- Problemas en el cableado.
- Fallo en la unidad hidráulica o electrónica.
- Batería baja. Problemas eléctricos.
- Cambio de ruedas.
¿Se puede circular con el ABS encendido?
Si el testigo de ABS se enciende mientras estamos circulando lo primero que debemos hacer es mantener la calma. Se puede seguir circulando, no es necesario detener el vehículo, pero debemos circular con suavidad y evitando frenadas bruscas. Si además la calzada está mojada o resbaladiza, lo ideal sería reducir la velocidad. Aunque se puede circular, lo aconsejable es ir al taller en cuanto podamos donde mediante una máquina de diagnosis, podrán leer el código de error almacenado en la centralita y determinar la causa exacta del fallo.
Cómo desactivar el ABS de un coche
En la mayoría de coches modernos no es posible desactivar manualmente el ABS desde dentro del vehículo pulsando un botón ya que es un sistema de seguridad obligatorio. En algunos todoterreno o modelos determinados se permite la desconexión parcial para conducción off-road, pero no es lo habitual.
Desactivar el ABS, algo que no está permitido, requeriría retirar un fusible manipulando la centralita y alterando el sistema electrónico. Como decimos, si el testigo está encendido quiere decir que el sistema ya se ha desactivado por algún fallo y lo ideal sería no prolongar demasiado la circulación sin acudir al taller para poner solución al problema.
Fallos en el ABS: como evitarlos y cuánto cuesta solucionarlos
Evitar averías en nuestro coche es el deseo de todos, pero no siempre es posible o sencillo. La parte electrónica es compleja y evitar problemas no siempre es una opción, pero podemos reducir el riesgo de que haya un fallo. En el caso del ABS será importante mantener la batería en buen estado, revisar el sistema de frenos periódicamente, así como intentar no golpear las ruedas contra bordillos o baches.
Si ya hemos llegado al punto en el que hay una avería, el coste de reparación del ABS dependerá de la causa por la que ha fallado, la marca y modelo del vehículo y del taller al que acudamos. Muchos fabricantes solo ofrecen kits completos para solucionar una avería aunque el problema esté en una pequeña pieza. El precio de la reparación, teniendo en cuenta la mano de obra, puede ir desde los 450 hasta los 1.900 euros. Si el fabricante si permite comprar las piezas sueltas, dependerá de la que queramos cambiar. Por ejemplo un sensor de los que van situados en la rueda puede salir por 20 o 30 euros.