El tiempo pasa tan deprisa que casi no te das cuenta. Allá por el año 1996 un tres de septiembre la firma checa Skoda presentaba en sociedad la primera generación del Octavia desarrollada ya en colaboración con Volkswagen. Tenían muchas esperanzas puestas en él y ahora podemos afirmar que ha sido un rotundo éxito.
El Skoda Octavia fue el proyecto el primer proyecto importante de la marca ya dentro del Grupo Volkswagen. Nació para complementar a la gama Felicia y ofrecer a los usuarios un vehículo de tamaño compacto por fuera pero muy amplio en su interior, destacando especialmente la capacidad de maletero.
Esta primera generación fue tan bien valorada por el público particular e incluso los taxistas que una vez fue lanzado su relevo en 2004 se mantuvo a la venta durante siete años más con el apellido Tour. La carrocería Combi fue otro gran éxito, ofreciendo una gran capacidad interior a un precio contenido.
La segunda generación mantenía el concepto original pero mejorando aquellos apartados en los que no brillaba. Mayor espacio para las piernas en las plazas traseras, una dotación más completa y motores de excelente relación prestaciones-consumos consiguieron convencer al público.
Con la tercera entrega el salto cualitativo fue grande, haciendo gala de una terminación casi al nivel de los Volkswagen. Muchas posibilidades de equipamiento, una gama de motores variada y una relación valor-precio excelente han sido la clave para que se haya convertido en uno de los productos más demandados de Europa.
En estos 20 años Skoda ha vendido en todo el mundo más de cinco millones de unidades, sumando las cifras de las distintas factorías que se han encargado de su producción (en India, China, Rusia o la propia República Checa).


























































