No es la primera vez que os mostramos una imagen escalofriante de un accidente de esos que nos dejan mal cuerpo. Afortunadamente, en esta ocasión, la única víctima ha sido material y sí, hablamos de un Audi RS3 que ha pasado presuntamente a mejor vida -no creo que ningún loco se atreva a repararlo-.
Al parecer, el conductor de este imponente compacto estaba probando el rendimiento de su mecánica cuando por razones que aún se desconocen, no aminora la velocidad ante un cruce al que según los datos de la descripción del vídeo llega a 200 km/h.
Según la descripción del vídeo, este conductor aparentemente aceleraba a través del viejo circuito de Chimay en Bélgica, usado entre 1929 y 1972 y que posteriormente se cerró debido a razones de seguridad y se acortó para otro tipo de eventos.