Si nos fijamos en Mazda, tenemos que tener una cosa en cuenta y es que la marca siempre ha seguido su propio camino.
Mientras otros fabricantes se decantaban pro el downsizing, la marca mantenía generosas cilindradas. Cuando muchos se decantaban por complejas mecánicas de tres cilindros, la marca japonesa se decantaba por mecánicas de cuatro cilindros. Y suma y sigue…
En un mundo de motores turboalimentados reducidos de baja cilindrada y con reducido número de cilindros, la aspiración natural domina la línea de motores de la marca japonesa y eso, nos encanta.
A pesar de nuestra admiración, algunos productos se quedan algo «cortos» de prestaciones. Ya os los comentamos cuando lo probamos por primera vez. El nuevo Mazda3 nos gusta, su puesta a punto es muy buena, sin embargo, sus mecánicas no están a la altura prestacional que solicita el modelo -o al menos, que este puede o parece que puede tolerar-.
Ahora, un documento filtrado parece que nos indica que el Mazda3 hatchback recibirá un motor turboalimentado.
El documento publicado en Jalopnik nos muestra una captura de pantalla del sistema de extranet de un concesionario de Mazda USA en el que se cita un «MAZDA3 HB PP TURBO«. Se cree que «HB» significa «hatchback», mientras que PP probablemente se referirá al «Paquete Premium» del automóvil, ambas opciones disponibles en otras versiones del Mazda3.
Jalopnik informa que el automóvil será de tracción total, automático y turbo. El modelo llegará con una mecánica de 2.5 litros asociada a una caja de cambios automática, un motor que podría llegar derivado del Mazda6.
Aunque parece que habrá versión turbo, no esperes un compecto picantón.
Al parecer, la versión turboalimentada será simplemente una versión más potente y premium del automóvil que conocemos y que se centrará en una clientela que busca más prestaciones que las que ya se ofertan en el Skyactive X.
Aunque son buenas noticias, ya sabéis como están las cosas en Europa y cómo están las normativas medioambientales, por lo que no te hagas muchas ilusiones porque podría resultar que no llegáramos a verlo por nuestras carreteras.