Mientras muchos esperan novedades en coches eléctricos o motores, Stellantis ha decidido mirar al cielo. Literalmente. El gigante automovilístico está utilizando su división de diseño para meterse de lleno en el negocio de los interiores de avión, un terreno que, a priori, no parece el suyo.
Mientras muchos esperan avances en plataformas, baterías o motores, su división de diseño se ha plantado en Hamburgo con propuestas para cambiar la experiencia en las cabinas de loa aviones.
Lejos de ser una broma, parece que Stellantis Design Studio lleva tiempo funcionando como un brazo creativo independiente, y ahora está aplicando su experiencia en ergonomía, percepción de calidad y diseño a un sector que, comparado con el automóvil premium, se ha quedado algo atrás.
VISTA: llevar la lógica del coche premium a la aviación de la mano de Stellantis
El mejor ejemplo de este giro es VISTA, el interior desarrollado junto a Sogeclair y presentado en el Aircraft Interiors Expo 2026. Aquí no hay coches, pero sí muchas de las obsesiones clásicas del diseño automovilístico moderno: eliminar fricciones, ocultar la complejidad técnica y construir una experiencia coherente.
La cabina que plantea VISTA no intenta impresionar con tecnología. Al contrario, busca lo contrario, que todo funcione sin hacerse notar. Los mecanismos aparecen solo cuando el pasajero los necesita, los movimientos son suaves, casi invisibles, y la interacción resulta inmediata, sin aprendizaje previo.
Lo interesante es que esta filosofía se apoya en una base técnica sólida. Sogeclair aporta su experiencia en mecanismos de precisión y sistemas ligeros, mientras que Tailwinds Consulting se encarga de que todo encaje dentro de las limitaciones reales de la aviación comercial.

Más espacio emocional que físico
No se trata solo de optimizar centímetros, sino de hacer que el pasajero perciba ese espacio como propio. La llamada “MiniSuite” introduce elementos más propios de un entorno doméstico que de un avión: almacenamiento envolvente, un minibar oculto o incluso un armario vertical.
A eso se suma una puerta de privacidad con un movimiento doble y silencioso que refuerza esa sensación de aislamiento sin complicar la operativa. Todo está pensado para que el entorno responda sin esfuerzo. Incluso las mesas, tradicionalmente uno de los puntos débiles en cabina, cambian de lógica. Aquí dejan de ser una bandeja funcional para convertirse en superficies reales de uso, más cercanas a un escritorio que a un accesorio.
eForma: cuando el diseño se aplica a producto real
Stellantis no se ha quedado en el terreno conceptual. En paralelo, ha presentado junto a Geven el nuevo eForma, un asiento de clase business electrificado.
No se trata de reinventar, sino de afinar. El trabajo ha consistido en simplificar, ordenar y dar coherencia a un producto que ya existía. Las líneas se limpian, los volúmenes se organizan mejor y la percepción general gana en claridad.
Las juntas se reducen, las transiciones entre superficies son más precisas y todo transmite una sensación de mayor calidad.
Al mismo tiempo, se integran funciones actuales como paneles de privacidad, carga inalámbrica o pantallas mejor resueltas.













