En los últimos años hemos visto como la autonomía se vende como principal reclamo y es que en esto los eléctricos han hecho mucho daño. Hoy Renault nos ha presentado su nuevo Renault Captur Eco-G de 120 CV, un SUV que llega con más autonomía, menos gasto y menos emisiones, todo al mismo precio que antes.
Un motor pensado para el día a día, no para el escaparate
El nuevo Eco-G 120 sustituye al anterior Eco-G 100 y lo hace sin subir ni un euro el precio de acceso al Captur.
Para que te hagas una idea, el renovado Captur parte de 22.900 euros y por ese precio ahora es 20 CV más potente y tiene 30 Nm de par más. Con estas nuevas cifras el modelo se moverá con más soltura en todos los entornos.
Este motor nace a partir del conocido TCe 115 de 1.2 litros, un tres cilindros turbo que Renault ha adaptado desde fábrica para funcionar con gasolina y GLP. No se trata de una conversión posterior ni de una solución improvisada: la bicarburación forma parte del diseño original del propulsor, lo que garantiza un funcionamiento suave, fiable y sin sustos mecánicos como la rotura de inyectores que tanto cuesta reparar.
1.400 kilómetros de autonomía porque tiene 98 litros en depósitos
Donde el Captur Eco-G empieza a sacar pecho de verdad es cuando se habla de autonomía. Gracias a sus dos depósitos independientes, uno de gasolina con 48 litros y otro de GLP de 50 litros, el modelo alcanza hasta 1.400 kilómetros sin repostar. Una cifra que deja en evidencia a muchos diésel modernos y por supuesto a muchos híbridos.
Renault ha aumentado la capacidad del depósito de GLP un 25 % más que en la generación anterior con el que consigue la etiqueta ECO.
Y todo ello con emisiones desde 117 g de CO₂ por kilómetro cuando funciona con GLP, aproximadamente un 10 % menos que un motor de gasolina equivalente.
El coche decide automáticamente con qué combustible funcionar y el conductor simplemente conduce, aunque ojo, porque prioriza el GLP al ser más económico.
Un Renault Captur con más equipamiento
La actualización del Captur no se queda en el motor. Renault ha aprovechado la ocasión para pulir detalles. Los nuevos retrovisores, heredados del Clio, reducen el ruido aerodinámico y mejoran ligeramente la eficiencia, mientras que el interior suma una cámara capaz de detectar signos de fatiga o distracción. Todo esto se complementa con nuevas cámaras de alta definición para el aparcamiento y una visión 360º mucho más precisa.
Además, el nuevo modo Smart de conducción gestiona automáticamente la transición entre Eco, Confort y Sport según el estilo de conducción y el entorno.