Motorización:
En cuanto a la oferta mecánica tenemos las tres opciones de motor, con los cuales se cubre la mayor parte de la demanda del segmento SUV compacto. Un gasolina 160 MPI de 117CV – 154 Nm de par, y dos opciones diésel, el 200 DID de 150CV – 300 Nm de par y el 180 DID de 116 CV y 270 Nm de par, siendo el único aspecto que no se ha visto modificado tras el restyling. Es decir, el motor y el cambio siguen siendo los mismos y el sistema de tracción a las cuatro ruedas también.
Nuestra unidad de prueba era la versión tope de gama con el motor más potente disponible, el 1.8 diésel de 150 cv que se conoce como 200 DiD pese a rendir 1798 cc. Se caracteriza por unas marchas cortas bastante cortas (valga la redundancia) enfocadas a la posibilidad de hacer un uso más campestre del ASX, y una sexta marcha de gran recorrido que favorece un mejor consumo en carretera.
A pesar de esa sexta marcha, el consumo queda algo lejos de los 5,7 que indica la marca. En un ciclo combinado lo más normal es que el gasto de combustible se nos vaya por encima de los 7 litros a los 100 km (en 4×2). Durante nuestra prueba pudimos obtener un resultado final de 6,5 l/100km después de rodar a unos 100 km/h a lo largo de 70 km de autopista, pero siempre que nos movamos con cierta alegría pasaremos los 7.
Si activamos la tracción integral el consumo sube considerablemente, alrededor de un litro cada 100 kilómetros si seguimos rodando en las mismas condiciones. Evidentemente, si nos ponemos a hacer campo, los consumos oscilarán mucho más en función del terreno que afrontemos. Precisamente para entender un poco mejor el sistema de tracción del Mitsubishi ASX os haré un breve resumen:
– Modo 2WD: el par motor lo soporta sólo el eje delantero para conseguir una conducción ágil y una mejor economía de combustible.
– Modo 4WD: la transferencia de par está controlada para permitir una progresión y dirección sobre pistas de tierra o condiciones adversas de carretera (desde el 98 % delante / 2 % detrás al 50 % delante / 50 % detrás).
– Modo 4WD LOCK: aproximadamente 1,5 veces el par del modo 4WD AUTO se transfiere a las ruedas traseras para mejorar las prestaciones off road sobre superficies de baja adherencia y cuando el vehículo está atrapado, con esto se consigue unas potentes prestaciones de tracción en las cuatro ruedas sobre todas las superficies y situaciones posibles.






