Las plazas traseras son muy cómodas y espaciosas, pudiendo viajar cómodamente dos adultos y sin apreturas un tercero. Además, el acceso a las mismas es fácil, algo que valoran de forma muy positiva especialmente las personas mayores. No obstante, se trata, por lo general, de una característica común de todos los SUV.
El maletero cubica 503 litros en vacío, un tamaño más que suficiente para cargar el equipaje de 4 o incluso 5 ocupantes (teniendo en cuenta lo aprovechable de la altura), aunque no es ni mucho menos el más amplio del segmento. Otros espacios para guardar objetos son la guantera (bastante discreta), y el compartimento con tapa ubicado entre los asientos delanteros. También se pueden dejar llaves, móvil y demás durante la marcha en el hueco situado delante de la palanca de cambio, pero no tiene tapa. Por último, disponemos de posavasos en las plazas delanteras (1) y en las traseras (2).
Equipamiento y Seguridad:
El Mazda CX-5 Incluye de serie en toda la gama el Sistema de asistencia a la frenada en ciudad (Smart City Brake). Este sistema emplea un sensor de infrarrojos cercanos en el parabrisas para controlar los vehículos que circulan por delante, con un alcance de aproximadamente 6 m. Si se detecta un riesgo de colisión importante, entonces precarga el freno y lo prepara para una parada de emergencia. Como opcional tenemos el Sistema de alerta de cambio involuntario de carril (LDW) (ver más información en los cuadros respectivos). El Asistente de cambio de carril (RVM) permite al Mazda CX-5 detectar los peligros que acechan por la parte posterior del coche (opcional en Style y de serie en Luxury). Al igual que en otros modelos de Mazda, este sistema detecta los vehículos que se acercan por detrás en los carriles contiguos y en el ángulo muerto, y alerta al conductor mediante un LED de advertencia situado en el retrovisor correspondiente. Si el conductor hace caso omiso de una alerta y activa el intermitente para cambiar de carril, el LED parpadea y se escucha un tono sonoro en el panel de instrumentos. La novedad (además de la posibilidad de regular el volumen del aviso sonoro) radica en que el Asistente de cambio de carril del Mazda CX-5 –que ya ganó un premio “Advanced Award” de Euro NCAP con el Mazda3– resulta muy práctico también con el tráfico urbano, ya que funciona a partir de 30 km/h (a diferencia del sistema anterior, que se activaba a partir de 60 km/h).
El CX-5 es el primer modelo de Mazda y uno de los primeros vehículos del segmento que cuenta con un Sistema de control de luces de largo alcance (opcional), que cambia automáticamente entre las luces cortas y las largas para garantizar una buena visibilidad nocturna para todos. El sistema utiliza una cámara ubicada en la parte superior del parabrisas que detecta las luces de los vehículos que se acercan de frente a una distancia de 600 m (y las luces traseras de los coches que circulan por delante hasta una distancia de 500 m) para cambiar a las luces cortas, evitando así deslumbrar a otros conductores. Cuando no hay otros vehículos en el horizonte, el dispositivo vuelve a activar las luces largas. También apaga las luces largas automáticamente cuando no son necesarias, por ejemplo a bajas velocidades o en zonas urbanas muy iluminadas.
También es importante la presencia del i-stop tratándose de un coche con transmisión automática. Cabe recordar que Mazda lo ofrece por primera vez en un motor diésel y combinado con la transmisión automática SKYACTIV-Drive en este modelo.
Antes hacíamos referencia al Pack Techo Solar + Pack Safety + Navegador que equipa nuestra unidad de prueba. Pues bien, su coste es de 2.370 euros, una cantidad importante, pero nada exagerada si vemos todo lo que incluye: techo solar, faros bixenon con AFLS, sistema de alerta de cambio involuntario de carril, sistema de control de luces de largo alcance y sistema de navegación Mazda. Teniendo en cuenta que la anterior versión probada venía con Pack Safety + Navegador por un precio de 2.200 euros, vemos que añadir el techo solar nos ha costado únicamente 170 euros.

