Dirigir un gigante como Stellantis nunca ha sido mal negocio para sus CEOs. Este año la historia tiene un matiz incómodo y es que mientras la compañía se hundía en pérdidas y los empleados se quedaban sin bonus, su nuevo CEO seguía cobrando varios millones de euros anuales.
Antonio Filosa, que tomó las riendas del gigantes grupo automovilístico tras la salida de Carlos Tavares, cerró su primer ejercicio con unos 5,44 millones de euros más en el bolsillo. Una cifra que, sobre el papel, podría parecer incluso contenida dentro del mundo de los grandes ejecutivos. El problema es el contexto y es que la marca no ha tenido lo que podríamos denominar como un buen año…
Millones en un año con pérdidas históricas
La compañía terminó el ejercicio con unas pérdidas de aproximadamente 22.480 millones de euros. No hubo flujo de caja positivo. No hubo resultados que celebrar. Y, desde luego, no hubo bonus para sus empleados, bueno ni siquiera hubo bonus para su CEO.
Filosa tenía acceso a un plan de incentivos que podría haberle reportado varios millones adicionales pero desafortunadamente no se cumplieron las condiciones.
A pesar de todo, el paquete salarial del CEO de Stellantis se mantuvo bastante alto. Un salario base de 1,4 millones de euros, beneficios adicionales cercanos a los 376.000 euros, y más de 1,5 millones en incentivos a largo plazo pendientes de cobro. En total, esos 5,44 millones de euros. Nada mal para un año que, en términos empresariales, fue un desastre.
82 años de trabajo concentrados en uno
La cifra es estratosférica si la comparamos con el salario medio de sus empleados. El salario medio de un empleado de Stellantis ronda los 66.700 euros anuales. Eso significa que Filosa gana en un solo año lo que un trabajador tardaría 82 años en conseguir.
A diferencia de otras marcas, muchos empleados de Stellantis no solo no han visto subir su sueldo… es que directamente no han cobrado bonus.
Cero euros para la plantilla
En Estados Unidos, los trabajadores por horas representados por el sindicato UAW se han encontrado con una sorpresa poco agradable y es que su bonus anual ha desaparecido.
Las primas dependen de los beneficios. Y como Stellantis perdió en Norteamérica cerca de 1.880 millones de euros, el resultado ha sido un cheque de cero euros.
Esto ha generado un fuerte malestar, especialmente porque sus competidores directos no están en la misma situación. Empleados de Ford o General Motors sí recibirán pagos de varios miles de euros a pesar de que sus resultados tampoco fueron para echar cohetes.
Carlos Tavares dejó el listón mucho más alto
Carlos Tavares, el anterior CEO, jugaba en otra liga salarial. Incluso tras su salida en 2024, se llevó 11,97 millones de euros en indemnizaciones y bonus.
Pero el verdadero pico llegó en 2023, cuando alcanzó unos 33,76 millones de euros. Una cifra difícil de digerir incluso en un sector acostumbrado a elevados sueldos.
Para que te hagas una idea del dispendio, en 2024, con una caída de los beneficios del 70% Tavares cobró 19,66 millones de euros.