Dos días de test de pretemporada dan para mucho. Por lo menos, para sacar unas cuantas conclusiones tras haber visto a siete equipos de la parrilla de Fórmula 1 rodar. Todo, a pesar de la lluvia que ha robado el protagonismo a los pilotos durante la segunda jornada de pruebas en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Siendo el martes más tranquilo, con solo Max Verstappen y Charles Leclerc en pista, el lunes sí regaló varias lecturas de cara a 2026. Positivas para unos y negativas para otros. Mientras, McLaren y Aston Martin siguen desaparecidos en combate y sin kilómetros en su haber.
También se pueden extraer sorpresas, como las escasas tres banderas rojas que hubo ayer lunes. Pocas. Menos de las esperadas tras ese miedo de las escuderías a que sus monoplazas se quedaran parados y tirados en medio de la pista por culpa de las nuevas unidades de potencia. Las centralitas seguro que darán mucho de que hablar aunque, por ahora, se están portando bien. No obstante, se entiende que reina la cautela y que nadie está yendo a tope ni mucho menos. Solo el Audi de Gabriel Bortoleto sufrió un problema del estilo cuando se quedó tirado entre las curvas diez y once y provocó la segunda bandera roja del día. El equipo alemán empleó seis horas en averiguar qué había ocurrido y reconoce que sacará conclusiones «durante la semana». No es la mejor forma de empezar.
Las 27 vueltas que completó el brasileño son muy pocas para Audi, que no completó un día soñado y hoy martes se ha quedado en el garaje. Fueron el primer equipo que puso su monoplaza en pista cuando el 9 de enero rodaron en Montmeló. El debutante Cadillac también vivió un día gris, con solo 44 vueltas acumuladas entre Checo Pérez (11 giros) y Valtteri Bottas (33 giros). Pobres sensaciones del equipo estadounidense, que desearía y necesita rodar como el comer para no estancarse al fondo de la parrilla. Su falta de rodaje pudo darse por problemas en sensores, que siempre son complejos y suponen un auténtico quebradero de cabeza de larga solución y que roba mucho tiempo. La hipótesis no está confirmada por la escudería. También hay alegrías, como el rugido de los motores, que tiene poco que ver con el año pasado, por fortuna para el espectador. Sin MGU H, el sonido de cada uno es de su padre y de su madre, todos muy diferentes entre ellos según el motorista e identificables a kilómetros. Sigue sin ser lo de antaño pero es una delicia.
De los dos primeros días de test no se puede colocar a Alpine en un lugar privilegiado ni en uno negativo. Pocas conclusiones en Enstone, dentro de un proyecto que ilusiona. Franco Colapinto completó 60 vueltas en su A526. Desearía haber rodado más para poder obtener más datos pero un pequeño problema al principio de la mañana provocó bandera roja. El incidente sucedió a la salida del pit lane y tuvo que ser remolcado unos metros hacia el garaje. Se especuló con el primer incendio de la temporada pero no fue gran cosa. Seguramente un ‘heat shield’ que prendió fuego pero nada alarmante. No hubo incendio. Pudo ocurrir porque el enfriamiento todavía no esté bien ajustado o por algún tema de diseño pero nada grave.
Red Bull, con parrillas y de menos a más
El gran ganador del arranque de pretemporada junto a Haas, que reinó en la tabla de giros con 154 vueltas acumuladas, fue Mercedes. El equipo alemán se postula como rival a batir para el resto de la parrilla: durante el lunes rodaron durante 149 vueltas y cumplieron con su plan en pista. Lo hicieron sin sobresaltos y hasta atacando más los pianos en la sesión vespertina, con más confianza en su coche. Su unidad de potencia no les dio problemas y salieron a pista ambos pilotos, tanto George Russell como Kimi Antonelli. Mercedes hizo lo que tenía que hacer en su estreno (salieron a pista los primeros, por cierto) y se ha quedado en el garaje hoy martes para analizar datos. Junto a ellos, también han decidido descansar el resto de equipos (Alpine, Audi, Cadillac, Haas y Racing Bulls), todos menos Red Bull.
El motor Ford, por ahora, no ha dado sustos. Isack Hadjar se pegó una paliza de 107 vueltas el lunes sin sobresaltos y el Racing Bulls de Liam Lawson completó 88 giros por Montmeló con solidez. Red Bull empezó de menos a más y hoy martes ha sido de los pocos que ha salido a pista. El capricho de Max Verstappen parecía ser rodar en lluvia y hoy ha podido hacerlo con gomas de lluvia extrema. Los únicos equipos que han salido de boxes en la mañana del martes han sido Ferrari y Red Bull, que ha puesto al neerlandés al volante. Ha tenido un susto saliéndose de la curva cinco y luego ha pilotado bajo la lluvia. El caso es que el motor Ford responde por ahora y acumula kilómetros sin problemas. El tetracampeón, de hecho, ha sido el primer piloto que ha montado parrillas en su vehículo. Ayer lunes nadie lo hizo.





